Estimados amigos: En este nuevo ciclo de persecuciones a los cristianos, en la que lenta pero indefectiblemente nos vamos adentrando, no deberían sorprendernos las recientes embestidas contra la Navidad. ¿Pero podría haber alguién contrario a las celebraciones navideñas? ¡Si hasta ateos y comerciantes de otras confesiones, no tienen el menor escrúpulo en lanzar grandes ofertas con motivo de dichas fiestas! Parece descabellado, pero es lo que está ocurriendo… por lo demás, ello fue de alguna manera profetizado por la Virgen en Fátima cuando advirtió que “los buenos serán martirizados”. Por el momento no se trata de un martirio físico, sino de una procesiva asfixia espiritual. Se prohíben crucifijos en locales públicos y todo símbolo religioso (cristiano, por supuesto) y hasta el árbol de Navidad. El año pasado, por ejemplo, bajo el pretexto de que el Estado es laico, la alcaldesa de Madrid prohibió el tradicional nacimiento (“belenes”, dicen los españoles) de la Puerta de Alcalá, en la capital ibérica. Y este año el palco se ha trasladado a París, donde su alcaldesa, la socialista Anne Hidalgo, aduciendo su intención de promover nuevas manifestaciones culturales, decidió suprimir el tradicional mercado navideño de la Avenida de los Campos Elíseos. Las ferias navideñas en las que se ofrecen al público imágenes del Misterio de la Natividad, adornos para el hogar, dulces y potajes de Adviento, villancicos y músicas alusivas, tienen lugar en innumerables ciudades europeas desde la Edad Media. Como tantas bellas tradiciones, llegaron al Nuevo Mundo junto con el cristianismo y la civilización occidental. En la concepción andina, se identifican hoy con el popular Santurantikuy —venta de santos— que se realiza en el Cusco y otras ciudades desde el siglo XVI. Poner de lado la Navidad, es poner de lado a Jesús. Es destronar la inocencia para instaurar lo horrendo… y hacer el juego del demonio. Como tema de reflexión para esta Navidad, les ofrecemos un inspirado artículo de Plinio Corrêa de Oliveira sobre la magna fecha de la Cristiandad. A todos nuestros lectores les deseo una santa Navidad, en familia, alejada del bullicio mercantil y del vacío laicista. En Jesús, María y José, El Director
|
Una Santa Navidad Alejada del bullicio mercantil y del vacío laicista |
|
Nuestra Señora de Lichen La historia de la devoción a la Virgen de Lichen empieza en el lejano año de 1813. Napoleón y sus soldados esparcieron la Revolución por toda Europa, y en aquella época comenzaba una seria reacción contra él... |
|
San Pacomio, Abad San Pacomio comparte con san Antonio Abad el honor de haber instituido la vida cenobítica en Egipto... |
|
El arrogante “decreto de Navidad” de Maduro En medio de una de las más graves crisis por las que atraviesa Venezuela, acentuada a raíz de las elecciones del pasado 28 de julio, así como a un “apagón” que ha afectado al 80% del país, el dictador Nicolás Maduro ha decretado que este año se adelante la Navidad... |
|
Excelencia del Avemaría La salutación angélica contiene la fe y la esperanza de los patriarcas, de los profetas y de los apóstoles. Es la constancia y la fortaleza de los mártires, la ciencia de los doctores, la perseverancia de los confesores y la vida de los religiosos... |
|
La duquesa de Kent y la conversión de Inglaterra Por primera vez en casi 400 años, un monarca británico reinante asistió oficialmente al solemne réquiem de un miembro católico de la familia real en la catedral de Westminster, en Londres, sede del arzobispo primado católico de Inglaterra y Gales... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino