Estimados amigos: En múltiples ocasiones hemos tratado en esta revista de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. Desde las apariciones a santa Margarita María Alacoque y la actuación providencial de san Claudio de La Colombière, como director espiritual de la vidente. Hasta las impresionantes revelaciones y promesas, como la práctica de los primeros viernes de mes; del valor inestimable del detente; etc. Más recientemente, en el nº 162 de Tesoros de la Fe (junio de 2015), publicamos un estudio sobre el Reinado Social del Corazón de Jesús; y, en el nº 198 (junio de 2018), un histórico sobre la Entronización de su venerada imagen en los hogares. Fruto éste del desvelo apostólico de un ejemplar y admirable sacerdote arequipeño, el padre Mateo Crawley-Boevey y Murga (1875-1960), de la Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y de María, de Picpus. En vista de la expansión que esta devoción ha alcanzado en todo el mundo, de la gran acogida que los fieles católicos le han propiciado y de las reiteradas aprobaciones y encomios del Magisterio de la Iglesia, ¿quién podría oponerse a ella? Sin embargo, los intereses del Corazón de Jesús han sido siempre contrariados por sus adversarios. ¿De qué adversarios estamos hablando? De los enemigos de nuestra salvación: el demonio, el mundo y la carne. Pero sucede que en cada época particular ellos se presentan con características propias, es decir, con la que tenga un mayor poder de seducción y constituya el mayor peligro para nuestras almas. Para tratar sobre tan interesantes materias ofrecemos a nuestros amables lectores en este número una nueva colaboración de Péricles Capanema bajo el título: Remedio eficaz contra los males contemporáneos. Deseándoles una vez más una provechosa y grata lectura, me despido. En Jesús y María, El Director
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Sagrado Corazón Remedio eficaz contra los males actuales |
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La familia, el matrimonio y el derecho natural La familia, célula primera y vital de la sociedad, no es una creación del derecho ni de la ley, sino obra de Dios, y propia de la naturaleza humana. Dios creó al varón y a la mujer y les mandó “crecer y multiplicarse” (Gén 1, 28)... |
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Tradición no es apego al pasado, sino camino y avance Las cosas terrenas corren como un río por el lecho del tiempo; el pasado cede necesariamente su puesto y el camino a lo por venir, y el presente no es sino un instante fugaz que une a ambos... |
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Francisco de Fátima Esta pequeñita alma contemplaba a Dios en las cosas creadas. La creación contiene en sí un reflejo de las perfecciones divinas, que la mirada humana percibe y el alma admira, elevando así, el espíritu al Creador... |
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850 años de Notre Dame, la Reina de las Catedrales Se restauran las campanas destruidas por la Revolución Francesa. París acoge con alegría, encanto y veneración las nuevas campanas de su catedral gótica... |
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Vivo sin vivir en mí Vivo ya fuera de mí, después que muero de amor; porque vivo en el Señor, que me quiso para sí. Cuando el corazón le di puse en él nuestro letrero: que muero porque no muero... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino