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Plinio Corrêa de Oliveira
ESTA PINTURA REPRESENTA una carabela que está saliendo de la laguna de Venecia en demanda del mar. El agua aparece de un colorido muy matinal —un azul ligeramente verdoso, que recuerda una piedra preciosa. Por detrás, en contraste con la serenidad matinal del mar, se nota una acumulación de nubes aún luminosas, pero que significan un porvenir que va a ser borrascoso para la carabela. Sin embargo, la nave parece dirigirse al mar toda absorta y con la tripulación inconsciente del peligro que representan esas nubes. Las velas desplegadas parecen expresar el designio humano de navegar con la esperanza de una travesía placentera, de la alegría del viaje, del cambio, del lucro y del riesgo. La escena representa mil aspectos nobles del alma humana que paso a definir. Uno de ellos es el de una movilidad leve y decidida, rumbo a lo desconocido, que simboliza el arrojo y la audacia. Otro aspecto hace patente en la altura del mástil central —soberano con relación al mar—, como quien afirma: "¡Yo te veo de arriba y tú no me tragarás!" Aún otro: una apariencia de nostalgias marca la escena. La carabela no está saliendo apresuradamente. Ella parece estar manifestando un discreto "adiós" a la tierra que queda atrás. Y, por fin, la amenaza de borrasca en el fondo parece decir: "Aquellos que se encuentran navegando, están con sus almas decididas a todos los riesgos".
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Dichosos los que creen sin haber visto |
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El traje, espejo de una época Desde un punto de vista meramente material, es decir, en cuanto al servicio que presta al cuerpo, el traje es un mero abrigo. A lo sumo se le puede reconocer la función de proteger un cierto pudor que brota de las profundidades del instinto. Pero quien reconoce que el hombre no es únicamente materia, sabe también que el traje no es solo un abrigo, sino que, según el orden natural de las cosas, debe prestar asimismo un servicio al espíritu... |
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¿Por qué castiga Dios juntamente a los buenos y a los malos? ¿Qué han padecido los cristianos en aquella común calamidad (habla aquí el santo de los males sufridos en el saqueo de Roma), que, considerado con imparcialidad, no les haya valido para mayor aprovechamiento suyo?... |
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Dios, que da la llaga, da el bálsamo para sanarla La Divina Providencia tiene sus caminos, inescrutables para los que no tienen fe. A veces parece probar desproporcionadamente a las personas que hacen todo lo posible por serle fieles y seguir sus mandamientos... |
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La Religión en las Constituciones que han regido en el Perú El juramento de las Cortes de Cádiz en 1810, José Casado del Alisal, 1863... |
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La Santa Casa de Loreto, hogar de todos los hijos de la Santísima Virgen A raíz del reciente Jubileo de Loreto y de la celebración del centenario de la Virgen de Loreto como patrona de los aviadores, entrevistamos a Federico Catani... |
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