Verdades Olvidadas ¡No abuséis de la misericordia!

Prestad atención a mis razones , derramaré mi espíritu sobre vosotros, quiero comunicaros mis palabras.

Os llamé, y vosotros rehusasteis; extendí mi mano y la rechazasteis; despreciasteis mis consejos, no aceptasteis mis advertencias. Pues bien, yo me reiré de vuestra desgracia, me burlaré cuando os alcance el terror.

Cuando os alcance como tormenta el pánico, cuando os llegue como huracán la desgracia, cuando os alcancen la angustia y la aflicción, me llamaréis, pero no os escucharé; me buscaréis, pero no me encontraréis.

Por haber menospreciado el saber y no querer temer al Señor, por no aceptar mis consejos y despreciar mis reprensiones, comerán el fruto de su conducta, se hartarán de los planes que hicieron. La indisciplina matará a los irreflexivos, la indolencia acabará con los necios; mas quien me escucha vivirá tranquilo, seguro y sin temor a la desgracia.


LIBRO DE LOS PROVERBIOS 1, 23-30.

Palabras del Director Nº 174 - Junio de 2016 – Año XV Milagro eucarístico de Legnica
Milagro eucarístico de Legnica
Palabras del Director Nº 174 - Junio de 2016 – Año XV



Tesoros de la Fe N°174 junio 2016


Pedagogía católica El deber de la corrección
Nº 174 - Junio de 2016 – Año XV ¡No abuséis de la misericordia! Milagro eucarístico de Legnica: para los médicos, la hostia es un tejido humano Pedagogía católica:el deber de la corrección Más curaciones obradas por Jesús Los mártires de Uganda San Carlos Lwanga y compañeros ¿Existe algún medio lícito para evitar la natalidad? “Si vis pacem, para bellum”



 Artículos relacionados
San Pío X: La irradiación de un santo Parece que esta fotografía fue tomada un día de calor tórrido en Roma, ya que el ambiente está completamente soleado, con la cúpula de la Basílica de San Pedro inundada de sol...

Leer artículo

A la reina Isabel II del Reino Unido El pueblo británico, la Commonwealth y gran parte del mundo también, llora a consecuencia del fallecimiento de la soberana inglesa...

Leer artículo

La vida del Divino Salvador comenzó en medio de afrentas Jesucristo en su Encarnación, en su Natividad y en toda su vida aceptó voluntariamente ser anonadado por otros...

Leer artículo

El árbol de Navidad Surge entonces la primera pregunta: ¿cuál es el origen de la costumbre de colocar árboles de Navidad?...

Leer artículo

Un pecado que desagrada a los mismos demonios Desgraciados… como ciegos y tontos, ofuscada la luz de su entendimiento, no reconocen la pestilencia y miseria en que se encuentran, pues no solo me es pestilente a mí, sino que ese pecado desagrada a los mismos demonios, a los que esos desgraciados han hecho sus señores...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino