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Hélio Dias Viana
Cabalgado de modo eximio por el rejoneador Andy Cartagena, el bello y fogoso caballo Luminoso —cual nuevo Pegaso pronto a levantar vuelo— atraviesa en dos patas casi toda la arena de la Plaza de Toros de Villarrobledo, en España. Deslumbrado, el numeroso público presente aplaudió de pie al rejoneador, pidió y obtuvo que saliera por la puerta principal en hombros de miembros de su cuadrilla; la mayor consagración de un torero. Actividad de riesgo, el rejoneo esta rodeado de un bello ceremonial que evoca la época caballeresca de otrora, y no dispensa escenas maravillosas como esta, asistidas por familias enteras, de abuelos a nietos. Según un experimentado comentarista del arte del rejoneo, este vive su Edad de Oro, tanto por la calidad de los caballos —sobre todo los de raza lusitana— cuanto por la destreza, elegancia y arrojo de los rejoneadores.
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Defendamos la Familia Ante una insidiosa trama para destruirla |
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Flevit super illam San Lucas nos lo relata. Rodeado por sus discípulos y las gentes que, aclamándole, se iban sumando en el camino... |
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Sobre el uso del agua bendita Entre los sacramentales, el agua bendita ocupa un lugar destacado. El uso del agua como medio de purificación ha estado presente desde los albores del pueblo elegido... |
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En ningún caso es lícito inducir a otro a pecar En una sociedad paganizada como la actual, el bien y el mal coexisten —por desgracia, con un mayor predominio del mal— como en la parábola de la cizaña y el trigo... |
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¿Por qué castiga Dios juntamente a los buenos y a los malos? ¿Qué han padecido los cristianos en aquella común calamidad (habla aquí el santo de los males sufridos en el saqueo de Roma), que, considerado con imparcialidad, no les haya valido para mayor aprovechamiento suyo?... |
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Aquella tarde de domingo de 1917 Cuando Jacinta y Francisco llegaron a casa, la encontraron llena de gente hablando. Toda la familia, excepto el muchacho en el Ejército, estaba en casa aquel domingo, y un tío político, Antonio da Silva, se había presentado para cenar... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino