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Hélio Dias Viana
Cabalgado de modo eximio por el rejoneador Andy Cartagena, el bello y fogoso caballo Luminoso —cual nuevo Pegaso pronto a levantar vuelo— atraviesa en dos patas casi toda la arena de la Plaza de Toros de Villarrobledo, en España. Deslumbrado, el numeroso público presente aplaudió de pie al rejoneador, pidió y obtuvo que saliera por la puerta principal en hombros de miembros de su cuadrilla; la mayor consagración de un torero. Actividad de riesgo, el rejoneo esta rodeado de un bello ceremonial que evoca la época caballeresca de otrora, y no dispensa escenas maravillosas como esta, asistidas por familias enteras, de abuelos a nietos. Según un experimentado comentarista del arte del rejoneo, este vive su Edad de Oro, tanto por la calidad de los caballos —sobre todo los de raza lusitana— cuanto por la destreza, elegancia y arrojo de los rejoneadores.
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Defendamos la Familia Ante una insidiosa trama para destruirla |
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La verdadera caridad Existe una tendencia a mostrar la caridad como si fuera la virtud por la cual se busca sólo aliviar los sufrimientos del cuerpo. Nuestro Señor enseñó que primero se debe amar a Dios y, en segundo lugar, al prójimo como a uno mismo. ¿Dónde está el equilibrio?... |
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¿Cómo probar la existencia del infierno? En primer lugar nos incumbe recordar que la razón y el sentido de justicia indican que el bien debe ser premiado, y el mal debe ser castigado. Inclusive muchos pueblos paganos creen en la existencia de un castigo eterno para los malos. Sin embargo, la prueba de la existencia del infierno no nos es dada por la razón, sino por la Revelación divina... |
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Capítulo 8: Como en Palestina, hace 2000 años... Las apariciones de Fátima habían dejado de ser un evento local, un caso extraño que envolvía a tres niños incultos de la serranía, para convertirse en un evento nacional con repercusiones más allá de las fronteras, entre los soldados portugueses apostados en Francia... |
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El fin legítimo de la guerra es la paz en la justicia En primer lugar, hay guerras que son justas. Son las que están destinadas a reprimir una acción culpable del adversario... |
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Una multitud de almas que caen en el infierno Igualmente me obliga a predicar sin parar el ver la multitud de almas que caen en los infiernos, pues es de fe que todos los que mueren en pecado mortal se condenan…... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino