Verdades Olvidadas El fin legítimo de la guerra es la paz en la justicia

Los olvidados, Emile Betsellère, 1872 – Óleo sobre lienzo, Museo Bonnat, Bayona (Francia)

A propósito de la execrable e injustificada invasión de Rusia a Ucrania: Según afirma en su artículo “Paix et Guerre”, el Dictionnaire Apologétique de la Foi Catholique, la doctrina de san Agustín respecto a la paz y la guerra puede ser condensada en cuatro puntos:

En primer lugar, hay guerras que son justas. Son las que están destinadas a reprimir una acción culpable del adversario. […]

Sin embargo, la guerra debe ser considerada como una solución extrema, a la que no se recurre sin haber antes reconocido la evidente imposibilidad de salvaguardar de otro modo la causa del derecho legítimo. En efecto, incluso siendo justa, la guerra determina tantos y tan grandes males —mala tam magna, tam horrenda, tam saeva— que no es posible resignarse a ella sino constreñido por un imperioso deber.

En cuanto al fin legítimo de la guerra, no es precisamente la victoria, con las satisfacciones que trae, sino la paz en la justicia, el restablecimiento duradero de un orden público en el cual cada cosa ha sido repuesta en su preciso lugar. […]

Por fin, las infelicidades de la guerra constituyen en esta vida uno de los castigos del pecado. Aun cuando la derrota humilla a aquellos que tenían a su favor el legítimo derecho, es necesario ver esta dolorosa prueba como querida por Dios para castigar y purificar al pueblo de las faltas de las cuales él mismo debe reconocerse culpable.

 

Yves de la Brire, “Paix et Guerre”, in Dictionnaire Apologétique de la Foi Catholique, Gabriel Beauchesne, París, 1926, t. III, col. 1260 apud Plinio Corrêa de Oliveira, Nobleza y élites tradicionales análogas, Editorial Femando III el Santo, Madrid, 1993, vol. I, p. 319.

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Tesoros de la Fe N°244 abril 2022


La Crucifixión El crimen más horrendo de toda la historia
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