|
Actitud servil hacia los jefes de los hijos de las tinieblas Plinio Corrêa de Oliveira
Los dos personajes de la ilustración están confabulando, están tramando un complot. El mayor de ellos es un fariseo experimentado, con aire sacerdotal, que discretamente recomienda a Judas Iscariote actuar de determinada manera, indicándole los detalles de la siniestra acción. Y Judas, inimaginablemente cruel y sin escrúpulos, escucha las instrucciones con un aire respetuoso, para ejecutarlas con exactitud. Es el tono que todo hijo de la luz —aunque haya dejado de serlo— adopta hacia los jefes de los hijos de las tinieblas, cuando ese hijo de la luz no corresponde a la gracia. Sin saber de qué conversan, casi se tiene la impresión de escuchar el murmullo y sus voces: “Mira, no dejes de hacer tal cosa”. “Haz tal otra cosa”, etc. Judas, por supuesto, ya tiene en manos la bolsa con las treinta monedas de plata: está recibiendo las últimas recomendaciones, junto con el dinero de la traición. Se puede observar la figura del diablo detrás de Judas, como que moviéndolo a consumar su tenebroso plan.
|
La Semana Santa Cómo practicar la visita a los Monumentos |
|
Debes buscar a Dios... El primer paso que debes dar en el camino de tu corta vida, y el último en que lo acabes con la muerte, es en rastrear la primera Causa y origen de todo ser y fin de toda criatura, que es Dios y Padre tuyo... |
|
¿Cuál es el valor de las oraciones privadas? Hay, además, algunos que niegan a nuestras oraciones toda eficacia propiamente impetratoria... |
|
La transfiguración de Jesucristo Cierto día, El Redentor condujo a Pedro, Santiago y Juan sobre el Tabor, que es un monte alto de Palestina. Sobre este monte y en presencia de dichos apóstoles, se transfiguró de tal modo que su semblante resplandecía como el sol y sus vestiduras quedaron blancas como la nieve... |
|
Donde hay virtud, florece la nobleza de sentimientos y la cortesía A respecto del diálogo sostenido entre la Virgen de Guadalupe y san Juan Diego Cuauhtlatoatzin en 1531 (ver recuadro en la siguiente página), se pueden hacer varios comentarios... |
|
El martirio de María ES CIERTO QUE cuanto más se ama una cosa, tanto más se siente la pena de perderla. La muerte de un hermano causa más aflicción que la muerte de un jumento, la de un hijo más que la de un amigo. Para comprender, pues, dice Cornelio Alápide cuán vehemente fue el dolor de María en la muerte de su Hijo, era preciso comprender cuánto era el amor que le tenía; pero ¿quién podrá medir este amor?... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino