Estimados amigos: La Semana Santa se aproxima y para muchos esta ha perdido por completo su significado. No se piensa más en lutos, ayunos y penitencias. Al contrario, ya se van planeando fiestas, viajes y campamentos. Es temporada alta para el turismo y se esperan grandes desplazamientos, congestionamientos en las carreteras, centros comerciales abarrotados y ventas extraordinarias. Aunque cada vez sean menos los que piensen en Nuestro Señor Jesucristo y su Madre Dolorosa. Es hasta donde nos ha conducido el proceso de descristianización galopante y la trágica crisis en la Iglesia, previstos por la Virgen en Fátima. Para los que aún conservan la fe, en especial para quienes deseen fortalecerla, les ofrecemos en este número un ilustrativo artículo de nuestro recordado amigo, don Alejandro Ezcurra, sobre la tradicional Visita a los Monumentos. Si este es de su agrado, visítennos entonces en www.fatima.pe donde encontrarán un sinnúmero de temas para estos días de meditación y de reflexión, que son la esencia de una Semana Santa católica. * * * En otro ámbito de interés, presentamos un sugestivo artículo de nuestro colaborador Julio Loredo de Izcue sobre la vocación de Inglaterra. En 1911, durante el glorioso pontificado de san Pío X, por primera vez desde la Reforma Protestante, la Santa Sede envió a Londres una Misión Pontificia con motivo de la coronación del rey Jorge V. Esta actitud conciliadora del Vaticano, fruto de intensas negociaciones diplomáticas, fue a su vez saludada con muestras de exquisita cortesía por la Corte de Saint James. ¿Cuál fue el significado de semejante intercambio de gestos amistosos? Un libro de memorias del conde Medalogo Albani, miembro de dicha misión, abre el camino para interesantes consideraciones sobre esta gran nación. En Jesús y María, El Director
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La Semana Santa Cómo practicar la visita a los Monumentos |
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Grandeza, mansedumbre e intransigencia Es preciso reconocer que en estos últimos tiempos ha crecido, en modo extraño, el número de los enemigos de la cruz de Cristo, los cuales, con artes enteramente nuevas y llenas de perfidia, se esfuerzan por aniquilar las energías vitales de la Iglesia... |
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Cristiandad II Cuando la vida social de las almas es regular e intensa en un determinado grupo humano —una familia, digamos, o una sociedad—, se constituye en él una especie de alma colectiva, es decir, un conjunto de convicciones, algunas de las cuales se valoran como particularmente importantes... |
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Institución de la Eucaristía En esta última cena, el Salvador dio a los hombres la señal más evidente del amor que les profesaba, instituyendo el Sacramento de la Eucaristía... |
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La bendición del campo en 1800 La procesión se ha detenido. El aire es fresco, la atmósfera luminosa, el ambiente diáfano. Son de las primeras horas de esta mañana de primavera. El cielo es aún pálido, casi blanco. Sobre el verde prado despuntan prematuras hierbecillas... |
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El amor materno, sublimidad del género humano En el orden personal, la Providencia dispuso una afinidad y una amistad de convivencia que, salvo excepciones, es mayor que todas las demás: entre madre e hijo... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino