Estimados amigos: ¿Quién no ha escuchado o leído más de una vez la emocionante y universalmente admirada parábola del hijo pródigo, narrada por san Lucas en el cap. 15, vers. 11 al 31 de su Evangelio? “Las condiciones de una conversión sincera y sólida están aquí expuestas con una sutileza psicológica insuperable”, comenta el padre Louis-Claude Fillion. Comienza con la narración de “el primer acto de este drama antiguo y siempre nuevo. De caída en caída, el hijo pródigo acaba en la extrema miseria. El segundo acto, en cambio, describe la conversión del pecador, desde el primer signo de arrepentimiento hasta la completa restitución de sus derechos y privilegios”. Hoy por hoy “el mundo entero gime en las tinieblas y en el dolor, precisamente como el hijo pródigo cuando llegó a lo último de la vergüenza y de la miseria, lejos del hogar paterno. En el mismo momento en que la iniquidad parece triunfar, hay algo de frustrado en su aparente victoria”, como bien señaló Plinio Corrêa de Oliveira. Vivimos una terrible hora de castigos: guerras, epidemias, desastres naturales; el vicio y la inmoralidad parecen haberse apoderado del mundo. Y la Revolución anticristiana ensaya nuevos y espantosos pasos hacia la destrucción de los restos de la civilización cristiana (ver el excelente artículo “Fin del pensamiento e igualdad entre hombres y animales”, de Juan Antonio Montes, p. 6-11). Sin embargo, este momento también “puede ser una admirable hora de misericordia. La condición para ello es que miremos hacia María, la estrella del mar, que nos guía en medio de las tempestades”. “El futuro, solo Dios lo conoce. A los hombres, sin embargo, nos es lícito conjeturarlo”, concluye el profesor Plinio, pues “en el extremo del pecado y del dolor, está muchas veces para el pecador, la hora de la misericordia divina…”. En Jesús y María, El Director
|
Fin del pensamiento e igualdad con los animales |
|
San Serafín de Montegranaro Dios suscita santos para que se conviertan en ejemplos de las virtudes diametralmente opuestas a los vicios de su tiempo... |
|
Nuestra Señora de la Guardia Patrona de Génova Ejemplo de cómo debemos preocuparnos más con lo que Dios quiere de nosotros, y menos con lo que dicen los otros. Lo que importa es la obediencia a Dios, no la opinión de los hombres... |
|
Azotado, coronado de espinas y condenado a muerte Entregado Jesús a los soldados, fue despojado de sus vestidos; y tanto lo azotaron que el cuerpo quedó hecho una sola llaga, como anunció Isaías... |
|
¿La juventud fue hecha para el heroísmo o para el placer? Con la guitarra en bandolera, y el micrófono en la mano, el “artista”, campeón mundial del frenesí, que puso en delirio a millones de personas en los años 50, Elvis Presley, canta y baila rodeado de instrumentos musicales, frente a un público alucinado... |
|
Tu fe te ha salvado Los hechos referentes a nuestro Divino Salvador que hasta ahora hemos relatado nos lo dan a conocer, especialmente, como hombre. Pero los milagros nos lo dan a conocer como Dios, puesto que, siendo los milagros efectos que superan a toda fuerza creada, no pueden venir sino de Dios, único Ser que no ha sido creado, único Ser omnipotente y Señor de todas las cosas y único que, por consiguiente, puede suspender las leyes de la naturaleza... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino