Palabras del Director Nº 134 - Febrero 2013 - Año XII

Estimados amigos:

¡Quién no conoce o al menos no ha oído hablar del célebre púlpito de San Blas, en el concurrido barrio de artesanos y artistas del mismo nombre, en la ciudad del Cusco! Primorosamente tallado en cedro por manos de un eximio maestro indígena, esta auténtica joya del barroco americano es la admiración del mundo entero.

En esta edición les ofrecemos su maravillosa historia, que una persistente tradición de padres a hijos ha conservado hasta nuestros días. Además, en la sección Vida de Santos, evocamos la legendaria figura de San Blas: como médico, obispo y mártir de la fe. Para que al conocerlo más, lo invoquemos en nuestras necesidades. No apenas materiales, como las enfermedades de la garganta, sino también espirituales: intemperancias en la bebida, angustias de pecados mortales ocultados, respeto humano para confesar nuestra fe, etc.

* * *

A respecto de la pobreza, mucho se ha dicho y escrito en todos los tiempos. Pero Nuestro Señor Jesucristo pronunció una sentencia lapidaria: «porque a los pobres los tenéis siempre con vosotros», (Mt 26, 11; Jn 12, 8). Eso no significa que no debamos hacer nada por solucionar el hambre y la angustia que derivan de la pobreza: «y podéis socorrerlos cuando queráis», añade San Marcos (14, 7). Es lo que la Iglesia Católica ha hecho a lo largo de los siglos.

Paradigmática en este sentido fue la vida de San Francisco de Asís, siervo perfecto de la Dama Pobreza. Pero así como algunos altruistas la amaron y lucharon para mitigar sus efectos en el prójimo, otros la utilizaron como pretexto para sus fines siniestros… Para ahondar sobre este tema de gran actualidad, trascribimos una esclarecedora entrevista al Dr. Carlos Patricio del Campo.

En Jesús y María,

El Director

Las parábolas de los Evangelios Ventajas de la indisolubilidad
Ventajas de la indisolubilidad
Las parábolas de los Evangelios



Tesoros de la Fe N°134 febrero 2013


Amanecer de la FeConmovedora historia del Púlpito de San Blas
Nº 134 - Febrero 2013 - Año XII Ventajas de la indisolubilidad ¡Satanismo para la juventud! Marihuana: quemando el propio IQ María del Buen Suceso y el Púlpito de San Blas Teología de la Liberación, lucha de clases y conflicto social San Blas ¿Cómo descendió Jesús al limbo de los justos? Las parábolas de los Evangelios



 Artículos relacionados
San Pedro de Tarantasia Pedro nació en Viena del Delfinado (Vienne) en Francia alrededor del año 1102. Su padre también se llamaba Pedro y, por su piedad, los anales cistercienses se refieren a él como “el bienaventurado Pedro”...

Leer artículo

El cupolone de la basílica de San Pedro El cupolone es la cúpula principal de la basílica de San Pedro en Roma, sobre la cual figura una especie de mirador, y en lo alto una esfera dorada sobre la cual hay una cruz...

Leer artículo

Vida atrayente en una sociedad orgánica n Francia, es la época de las flores. El palacio municipal de La Barre-en-Ouche está engalanado para el placer de sus novecientos y tantos habitantes y de todos los que transiten por aquellas latitudes...

Leer artículo

Plinio Corrêa de Oliveira, cultivó desde su infancia, los más excelentes valores cristianos En estas líneas, intenté dar algunos trazos de cómo Plinio, desde niño, ya respiraba valores contra-revolucionarios. Con los años, él creció ultramontano— como eran llamados en el siglo XIX los católicos antiliberales y fieles al Papado—, monarquista, antimodernista, católico en todas sus manifestaciones. Con la lectura de autores como De Bonald, Donoso Cortés, Veuillot, y de numerosos santos como San Pío X, él explicitó y formuló de modo sistemático sus teorías, su Weltanschauung(visión del universo), aunque todas ellas ya existían en su alma en estado germinal. ¿Cómo esta germinación fue posible en una ciudad moderna, incrustada en el Nuevo Mundo? ¿Por una gracia especialísima de la Santísima Virgen? Ciertamente sí. Pero ello nos lleva a otras consideraciones: si Dios suscitó una personalidad como la del Dr. Plinio, ¿no será esto una primera gracia y un primer paso para un cambio radical en el rumbo de los acontecimientos? ¿No estará próxima la restauración de la civilización cristiana?...

Leer artículo

El hurto por hambre no es lícito El sétimo mandamiento («no robarás») siempre fue motivo de peligrosas diluciones que se apartaban de la recta interpretación, motivo por el cual los Papas tuvieron que intervenir censurándolas, como lo hizo el Beato Inocencio XI con los tres errores que a continuación enuncia y condena...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino