Palabras del Director Nº 118 - Octubre 2011 - Año X
Estimados amigos:

Una intensa devoción me ha unido desde siempre a la Virgen de Begoña. Al pie de su santa imagen contrajeron matrimonio mis abuelos. Y mi madre recibió las aguas purificadoras del bautismo un 1º de enero de 1924 en su Basílica; el mismo día en que mi padre nacía al otro lado del Atlántico.

Cuando niño, una tía carmelita me envió desde Bilbao una medalla de oro con su santa efigie. Subí hace pocos años a su imponente santuario y me comprometí a escribir su historia. Hoy finalmente cumplo con Ella y con mis lectores, que espero sean benignos y tolerantes conmigo.

En cuanto a tolerancia se trata, este mes continuamos con la publicación de los artículos de Plinio Corrêa de Oliveira sobre el tema. La tolerancia, virtud peligrosa, es el título de esta nueva contribución de nuestro recordado inspirador.

Nos faltaba un homenaje a Santa Teresa de Lisieux, más conocida como Santa Teresita del Niño Jesús, cuyas sagradas reliquias están visitando y bendiciendo nuestro país. No encontramos nada mejor que unos comentarios de quien fue el gran batallador católico del siglo XX: La verdadera santidad es fuerza de alma y no debilidad sentimental, que reproducimos en la sección Ambientes Costumbres Civilizaciones.

Sirvan también ellos de agradecimiento fraterno a las Madres carmelitas —cuyos monasterios pueblan todo el país— que desde nuestra fundación nos socorren con sus valiosas oraciones y sacrificios.

En Jesús y María,

El Director
‹ La verdadera santidad es fuerza de alma y no debilidad sentimental El padre de familia que no reza ›
El padre de familia que no reza ›
‹ La verdadera santidad es fuerza de alma y no debilidad sentimental



Tesoros de la Fe N°118 octubre 2011


Nuestra Señora de Begoña, patrona del Señorío de Vizcaya
Nº 118 - Octubre 2011 - Año X El padre de familia que no reza Tolerancia e intolerancia II - La tolerancia, virtud peligrosa Santa María de Begoña San Ignacio de Antioquía La malignidad del mundo y la actuación del demonio La verdadera santidad es fuerza de alma y no debilidad sentimental



 Artículos relacionados
San Serafín de Montegranaro Dios suscita santos para que se conviertan en ejemplos de las virtudes diametralmente opuestas a los vicios de su tiempo...

Leer artículo

¿Qué es el amor sino exageración? Nuestro Señor quiere establecer en nosotros un amor apasionado por Él. Toda virtud, todo pensamiento que no termina en una pasión, que no acaba por convertirse en una pasión, jamás producirá algo grande...

Leer artículo

El sombrero - II En un artículo anterior, tratamos del sombrero como símbolo de dignidad; lo analizaremos ahora como expresión de buenos modales y veremos también cómo entró en decadencia antes de casi desaparecer. “¿Quién es aquella señora de sombrero?”, me preguntó un amigo durante...

Leer artículo

Santa Melania la Joven Ante la amenaza que pendía sobre Roma a partir del año 408, con los bárbaros en el horizonte, muchas familias ilustres comenzaron a abandonar la Ciudad Eterna y buscar refugio en las provincias...

Leer artículo

Tu fe te ha salvado Los hechos referentes a nuestro Divino Salvador que hasta ahora hemos relatado nos lo dan a conocer, especialmente, como hombre. Pero los milagros nos lo dan a conocer como Dios, puesto que, siendo los milagros efectos que superan a toda fuerza creada, no pueden venir sino de Dios, único Ser que no ha sido creado, único Ser omnipotente y Señor de todas las cosas y único que, por consiguiente, puede suspender las leyes de la naturaleza...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino