Nuestra época está impregnada por la tendencia a una tolerancia desordenada y sin límites. Pero, como siempre sucede, donde el vicio es tolerado la virtud es ridiculizada. A la tolerancia se le rinde “culto” como si fuese un “dogma”. Se toleran modas inmorales y, aceptándolas, se camina hacia el nudismo. Se tolera una convivencia de igual a igual entre todas las religiones, incomodándose poco si una es verdadera y las otras falsas. Se tolera que se maten inocentes, mediante el aborto. Se tolera que se maten ancianos, a través de la eutanasia. Se tolera el divorcio, el concubinato, el “amor libre”. En fin, se tolera hasta el llamado “matrimonio” homosexual. ¿La intolerancia es un error o una virtud? ¿Y la tolerancia? Con su habitual claridad, Plinio Corrêa de Oliveira analiza el problema. Su lógica penetrante e irresistible muestra que la tolerancia —dependiendo de las circunstancias— puede ser un pecado, como puede ser una virtud. Lo mismo se diga de la intolerancia. Este gran polemista y pensador católico nunca transigió con los errores del mundo moderno. Uno de los objetivos de su vida, como modelo de contrarevolucionario, fue la lucha para “restablecer o reavivar la distinción entre el bien y el mal” (Revolución y Contra-Revolución, Parte II, Cap. X), a fin de que éste no fuese tolerado, sino execrado. Desde muy joven, Plinio Corrêa de Oliveira se adhirió entusiasmadamente a los principios católicos. Jamás se apartó de ellos, y a ellos se dedicó hasta su fallecimiento, ocurrido el 3 de octubre de 1995. En el presente número, Tesoros de la Fe dará comienzo a la publicación de extractos de una colección de artículos suyos a respecto de este importante tema, tan oportuno en los días de hoy: Tolerancia e intolerancia: El verdadero equilibrio. En Jesús y María, El Director
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Santa María de la Antigua. Patrona de Panamá |
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Asociaciones religiosas de otrora Antes del Concilio Vaticano II, las parroquias estaban estructuradas de un modo muy diferente a lo que se ve hoy. Los católicos más fervorosos se reunían en asociaciones religiosas según su edad o devociones particulares... |
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El hombre fue hecho para el cielo y no para esta tierra En verdad, dos cosas hay que resaltan hoy día en medio de la extrema perversidad de las costumbres: un infinito deseo de riquezas y una insaciable sed de placeres. De aquí, como de su fuente principal, dimanan la mancha y el baldón de este siglo, a saber, que mientras éste progresa constantemente en todo lo que entraña comodidad y bienestar para la vida, parece sin embargo retroceder miserablemente a las vergonzosas lacras de la antigüedad pagana en lo que es de mayor monta, es decir, en el deber de llevar una vida justa y honrada... |
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La desigualdad entre los hombres es providencial A unos los bendijo y ensalzó, los santificó y los puso junto a sí; a otros los maldijo y humilló y los derribó de su puesto. Observa, pues, todas las obras del Altísimo, de dos en dos, una frente a otra…... |
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Aux jardins de Monsieur Le Nôtre “En los jardines del Señor Le Nôtre”, tal es el título de las celebraciones con las que Francia conmemoró recientemente los 400 años del nacimiento del mayor jardinero de todos los tiempos: André Le Nôtre (1613-1700)... |
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De la incredulidad a la autodestrucción Un joven de buena apariencia se ubica tranquilamente frente al micrófono. Educado y respetuoso, se presenta para un debate en el programa “Unbelievable” (Increíble), emitido por una emisora de radio en Inglaterra... |
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