¿A quién no le reconforta saber más sobre el Sagrado Corazón de Jesús? ¿Y sobre todo en este mes de junio, que la Iglesia dedica más especialmente a su culto? Precisamente ése es nuestro Tema del Mes: “Sagrado Corazón de Jesús, símbolo del amor infinito”, escrito por Paulo Roberto Campos. Tengo la completa seguridad de que su lectura será una excelente ocasión para fortalecer la fe y la esperanza en las promesas hechas por Nuestro Señor Jesucristo a Santa Margarita María Alacoque, en las célebres apariciones de Paray-le-Monial, en Francia, a fines del siglo XVII. Hoy vivimos una terrible batalla espiritual en que los católicos, para asegurar su eterna salvación, necesitan más que nunca valerse de los poderosos recursos que la Divina Providencia pone a su alcance. Uno de aquellos recursos providenciales es justamente la devoción al Corazón de Jesús. El conocimiento más profundo de esta devoción constituye una fuente abundante de gracias y estímulo a la virtud. Y al mismo tiempo un refugio seguro en esta triste época en que triunfa el neopaganismo, se viola sistemáticamente la Ley de Dios y se multiplican los ataques a la verdadera religión. Tales embestidas ponen seriamente en riesgo la salvación de las almas de los que, lastimosamente, desconocen el valor y el mérito de las auténticas y tradicionales devociones de la Santa Iglesia. Que el Sagrado Corazón de Jesús colme de bendiciones a cada uno de nuestros lectores y a sus respectivas familias, así como también a nuestra querida y atribulada patria, a Él consagrada solemnemente un 12 de diciembre de 1954. En Jesús y María, El Director
|
Sagrado Corazón de Jesús, símbolo del amor infinito |
|
¡Ay de quien se olvida y se aleja de Dios! A todos los magistrados y cónsules, jueces y gobernantes de toda la tierra y a todos los demás a quienes lleguen estas letras, el hermano Francisco, vuestro pequeñuelo y despreciable siervo en el Señor Dios, os desea a todos vosotros salud y paz... |
|
La Maternidad Divina Las grandezas de María pueden dividirse en dos grupos. El primer grupo lo forman las grandezas que son ante todo funciones: la maternidad divina, la maternidad espiritual, la mediación universal, el papel de María en el apostolado católico, su realeza universal... |
|
Ad te levavi oculos meos Inciertos, como todo el mundo, sobre el día de mañana, elevamos nuestros ojos en actitud de oración hasta el excelso trono de María, Reina del Universo. Y al mismo tiempo afloran a nuestros labios, adaptadas a Ella, las palabras del salmista dirigidas al Señor: Ad te levavi oculos meos, quae... |
|
Vitrales de la catedral de Chartres El espíritu de la Iglesia es el espíritu de Dios: sabe unir lo práctico a lo bello. De tal manera que, al ver una obra de arte, se nota que en ella se utiliza lo práctico casi sin pensar en él, y se admira lo bello como si sólo él existiese... |
|
Hacen falta apóstoles «amantes de la Eucaristía» Ministros del Señor, para quienes el Tabernáculo ha permanecido mudo, la piedra de la consagración fría y la Hostia sagrada memorial respetable pero casi inerte, nosotros somos la causa de que las almas no se hayan apartado de sus malos caminos... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino