Palabras del Director Nº 101 - Mayo 2010 - Año IX
Estimados amigos:

Mayo es tradicionalmente el mes de María. El 13 de mayo se festeja a la Virgen de Fátima, día de la primera aparición a los tres pastorcitos en 1917. Sobre este célebre acontecimiento, que se esparció en tan corto tiempo como reguero de pólvora por el mundo entero y que hoy nos ayuda a comprender las causas más profundas de la crisis que vivimos, siempre hay algo nuevo.

Importantes documentos, que permanecieron ocultos durante varios siglos y recién conocieron la luz hace pocos años, encierran un verdadero preanuncio de Fátima.

Sí. En 1454, una religiosa ejemplar y de abolengo, Sor Filipina dei Storgi, recibió en el lecho de muerte una divina revelación de la espléndida victoria de la Señora de Fátima.

Pero, ¿qué relación había entre el monasterio de dominicas de Alba y la entonces desconocida aldea de Fátima? ¿Por qué la divina Providencia hizo con tanta antecedencia un anuncio que después renovaría en Fátima? ¿Por qué permitió que tales revelaciones del siglo XV sólo se hicieran públicas ahora? Éstas y otras importantes cuestiones son analizadas y respondidas en un interesante artículo de nuestro colaborador Luis Dufaur que proponemos como tema del mes.

Cuanto más parezca inminente la instauración del reino del caos sobre la tierra, entonces advendrá la prometida victoria del Inmaculado Corazón de María. Recemos, pues, para que este triunfo de María Santísima se realice lo más pronto posible y que por misericordia divina éstos días de tribulación y de pecado, de desprecio de las leyes de Dios y de merecido castigo sean abreviados.



En Jesús y María,

El Director

Si alguien tuviese una súbita perturbación en la vista... El poder de una sola «Avemaría»
El poder de una sola «Avemaría»
Si alguien tuviese una súbita perturbación en la vista...



Tesoros de la Fe N°101 mayo 2010


Fátima: Una prodigiosa historia que comenzó hace más de 100 años
Nº 101 - Mayo 2010 - Año IX El poder de una sola «Avemaría» Fátima: Una prodigiosa historia que comenzó cinco siglos antes de las apariciones Donde está Pedro, allí está la Iglesia Ubi Petrus, ibi et Ecclesia Es natural que haya misterios en la religión Santa Juana de Arco ¿Cómo recuperar la tranquilidad del alma? Si alguien tuviese una súbita perturbación en la vista, en los nervios o en la mente...



 Artículos relacionados
Del amor eterno de Dios hacia nosotros A partir de esta edición publicaremos una serie de trechos seleccionados, extraídos del libro «Pensamientos Consoladores de San Francisco de Sales» —Doctor de la Iglesia y Patrono de los periodistas católicos; uno de los autores ideales para elevar las almas a la perfección espiritual— recopilados...

Leer artículo

La fecundidad de la vida urbana medieval Si algún día, querido lector, por la gracia de Dios, fuéramos conducidos por nuestro ángel de la guarda en un largo viaje al pasado, y acabáramos desembarcando en una ciudad europea del año 1200, nos encontraríamos ante un escenario imposible de ser imaginado por los hombres de nuestro siglo en toda su belleza y variedad...

Leer artículo

¿Qué es el amor sino exageración? Nuestro Señor quiere establecer en nosotros un amor apasionado por Él. Toda virtud, todo pensamiento que no termina en una pasión, que no acaba por convertirse en una pasión, jamás producirá algo grande...

Leer artículo

La limosna más importante: el apostolado ESTAMOS ACOSTUMBRADOS a llamar 'limosna' a dar unos cuantos centavos a un pordiosero sentado a la puerta de una iglesia, pero ese no es el sentido original. Limosna es cualquier ayuda que damos a una persona que tiene cualquier tipo de necesidad, por amor a Dios...

Leer artículo

Parábolas de las diez vírgenes y el rico Epulón Para animarnos a mirar con solicitud todo aquello que atañe a nuestra salvación, el Salvador propuso la parábola de las diez vírgenes, de la siguiente manera: El reino de los cielos es semejante a diez vírgenes, que salieron con sus lámparas a recibir al esposo y a la esposa. Cinco de ellas eran necias y cinco prudentes...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino