Palabras del Director Nº 151 - Julio 2014 - Año XIII
Estimados amigos:

El Tema del Mes de la presente edición, escrito por nuestro colaborador Mathias von Gersdorff, presenta un asunto de singular importancia y muy candente: la Cultura Pop, su origen en la Revolución Industrial y el avasallador disturbio que la caracteriza— la intemperancia frenética.

Estudioso de muchas de las facetas de la civilización actual, el autor destaca así a uno de los más siniestros motores que pone al mundo moderno en movimiento vertiginoso. No cualquier tipo de intemperancia, sino la frenética, vicio que impide al hombre contemporáneo ordenar su vida, sus actos y su voluntad de acuerdo con valores y principios eternos.

En contraste con el desorden caótico de la cultura de masas, el artículo expone con abundantes ejemplos las características de la cultura tradicional —tanto la popular como la de las élites—, cuando prevalecían las costumbres regionales, sin el influjo artificial de la macropublicidad, de los “astros” y del “vedetismo”.

Los medios de comunicación social actúan poderosamente para la difusión de la cultura de masas. Y funcionan también como “alimento espiritual” para una sociedad que vive en un estado de intemperancia frenética, muy adecuadamente caracterizado en el bestseller norteamericano Retorno al Orden y en varias obras de Plinio Corrêa de Oliveira.

Para reaccionar contra la devastadora influencia de la cultura pop, las mencionadas obras señalan los medios para readquirir la templanza propia de la civilización cristiana, en la cual esta virtud cardinal orientaba la cultura y todas las actividades humanas.



En Jesús y María,

El Director

¿Cómo se llegó hasta esto? La familia no es para la sociedad, la sociedad es para la familia
La familia no es para la sociedad, la sociedad es para la familia
¿Cómo se llegó hasta esto?



Tesoros de la Fe N°151 julio 2014


La Cultura Pop
Nº 151 - Julio 2014 - Año XIII La familia no es para la sociedad, la sociedad es para la familia La cultura de la intemperancia: la Cultura Pop Nuestra Señora de Avioth Cómo el clero, la nobleza y el pueblo participaban del gobierno Fidelidad a la palabra de Jesucristo ¿Cómo se llegó hasta esto?



 Artículos relacionados
Jesús perdona a la Magdalena María Magdalena pertenecía a una rica familia de Betania. Tenía un hermano llamado Lázaro, y una hermana llamada Marta, ambos de mucha­ virtud. Ella, sin embargo, se dejó alucinar por el mundo y se volvió una pecadora pública. Movida por la gracia divina, fue a pedir perdón de sus culpas al Salvador...

Leer artículo

San Juan Fisher Nacido en Beverley, condado de Yorkshire, en 1469, Juan Fisher fue uno de los cuatros hijos del comerciante Roberto Fisher y de su esposa Inés...

Leer artículo

Parábolas de las diez vírgenes y el rico Epulón Para animarnos a mirar con solicitud todo aquello que atañe a nuestra salvación, el Salvador propuso la parábola de las diez vírgenes, de la siguiente manera: El reino de los cielos es semejante a diez vírgenes, que salieron con sus lámparas a recibir al esposo y a la esposa. Cinco de ellas eran necias y cinco prudentes...

Leer artículo

El Reinado Social del Corazón de Jesús La idea de la reconquista, no apenas de las almas, sino de la sociedad entera para Cristo, siempre estuvo presente en la devoción al Sagrado Corazón. De ahí la expresión corriente de Reinado Social del Corazón de Jesús, para significar su dominio sobre los grupos sociales, desde la familia, su célula inicial, hasta el mayor de ellos, el Estado. Es un complemento de su reinado al interior de las conciencias...

Leer artículo

El Tirol: tesoro de Europa central Estando en Alemania, de viaje por Baviera, vi a algunos tiroleses. Aún conservo en la retina a un hombre, observado por mí en aquella ocasión, quincuagenario, usando un sombrerito medio verdoso, coronado por una pluma —lo cual indicaba que él estaba dispuesto a emprender alguna actividad atlética en el campo— vistiendo una ropa que nada tenía de deportiva, en el sentido actual del término, aunque era un traje de campo: un chaquetón pesado, de buena calidad, medias de lana gruesas, en fin, tejidos preciosos en cuanto a su duración. Se notaba que aquella vestimenta fue confeccionada para durar muchos años…...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino