|
Estimados amigos: Cuatro décadas antes del descubrimiento de América, el Papa Nicolás V trasladó en 1451 la antigua sede patriarcal de Grado a la capital del Véneto, y designó como primer Patriarca de Venecia a San Lorenzo Justiniano. El Patriarcado de Venecia está vinculado al evangelista San Marcos, a quien le está dedicada la magnífica catedral de estilo bizantino. Su importancia no es apenas histórica, varios de sus titulares fueron con el tiempo elevados al Solio Pontificio. Tal es el caso en el siglo XX de los Cardenales Patriarcas Giuseppe Sarto, Angelo Roncalli y Albino Luciani, que tomaron los nombres de Pío X, Juan XXIII y Juan Pablo I respectivamente. A respecto del inolvidable San Pío X , de quien hemos conmemorado el 20 de agosto el centenario de su fallecimiento, se cuenta que fue el único de los cardenales que asistió al Cónclave de 1903, con boleto de ida y vuelta. Su predecesor en el Patriarcado, San Lorenzo Justiniano, perteneció a una ancestral familia veneciana y toda su vida se desarrolló en el ámbito de su ciudad natal, capital entonces de la Serenísima República de Venecia. Fue un religioso, obispo y patriarca ejemplar, al mismo tiempo que un precursor de la reforma del clero. Esto, medio siglo antes de que estallara la pseudo-reforma (Lutero y otros) y un siglo antes del Concilio de Trento (1545-1563). En la sección Vidas de Santos, nuestro colaborador Plinio María Solimeo nos ofrece una magnífica pincelada de este hombre que se desposó con la sabiduría. Les auguro, pues, una provechosa lectura de éste como de los demás artículos que hemos seleccionado especialmente para ustedes. En Jesús y María, El Director
|
San Lorenzo Justiniano |
|
San Ireneo de Lyon Ireneo nació en el siglo II, probablemente en Esmirna (actual Izmir, en Turquía), entre los años 130 y 135... |
|
Capítulo 12: ¿Y me quedo acá sola? En la segunda aparición, en junio, la Santísima Virgen prometió a Francisco y Jacinta llevarlos pronto al cielo. Pero con respecto a Lucía, le dijo:... |
|
Nada repugna tanto a la razón como una igualdad absoluta entre los hombres Todos los hombres son, ciertamente, iguales: nadie duda de ello, si se consideran bien la comunidad igual de origen y naturaleza, el fin último cuya consecuencia se ha señalado a cada uno, y finalmente los derechos y deberes que de ellos nacen necesariamente. Mas como no pueden ser iguales... |
|
La crucifixión y muerte de Jesucristo Jesús, abrumado bajo el peso de su carga, cayó penosamente en el camino. El cortejo se detuvo un momento para levantarlo, lo que dio ocasión a los verdugos para maltratarle... |
|
Malas palabras: vulgaridad y pecado En la cultura popular, hoy en día, decir malas palabras o utilizar un lenguaje soez es algo extremadamente común, pues la vulgaridad se ha convertido en algo habitual... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino