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Estimados amigos: Le damos la bienvenida al año de gracia 2015 con algunas novedades. Novedades del pasado, por cierto, que nos guíen en el presente y nos abran horizontes para el futuro. Así, a partir del presente número contaremos con una nueva sección: Historia Sagrada. Su autor es nada menos que el gran Don Bosco, que fiel a su lema Da mihi animas, caetera tolle ("Dame almas, llévate lo demás"), dejó a la posteridad una vasta obra editorial. Aquí optamos por empezar con la parte final de la Historia Sagrada y la inicial de la Historia Eclesiástica, es decir, los Evangelios y la vida de la Iglesia hasta la caída de Jerusalén. San Juan Bosco se propuso con esta obra compilar un texto adaptado a la mentalidad de cualquier joven con nociones básicas de la Escritura, cuya lectura fuese simple y placentera. ¿Qué criterio pedagógico lo inspiró para realizar este trabajo? Nos lo dice él mismo: "Elegí los hechos, modos y palabras que me parecieron más oportunos para el tipo de lectores a los cuales ha sido dirigido, imponiéndome el estricto deber de seguir imparcialmente a los autores contemporáneos o más cercanos a la época de los hechos expuestos". Para que tanto adultos como jóvenes obtengan de su lectura el máximo provecho espiritual, hagamos nuestras las palabras de Don Bosco: "Dios bendiga a todos aquellos que lean con ánimo indulgente este librito, a ellos y a mí conserve en el espíritu de nuestra santa religión, rogando fervientemente que no esté lejano el día en que se haga de todos los hombres de la tierra una sola grey, guiada aquí abajo por un solo Pastor visible, para gozar después todos juntos de la misma gloria en el cielo". En Jesús y María,
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Historia Sagrada |
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Multiplicación de los panes y curaciones Cierto día, entrando Jesús en la ciudad de Naím, encontró una gran multitud que acompañaba a la sepultura a un difunto. Era este un joven, hijo único de madre viuda, la cual seguía al féretro llorando sin consuelo, y le acompañaban otras personas. Jesús se compadeció de ella y le dijo: —“No llores”. Y acercándose al ataúd, detuvo a los que lo llevaban, los cuales se pararon y lo pusieron en el suelo. Entonces el Salvador exclamó en voz alta: —“Te mando, joven, que te levantes”... |
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Cristianismo y sabores Cuando Plinio Corrêa de Oliveira narraba los acontecimientos que tuvieron lugar en São Paulo a principios del siglo pasado —era el tiempo de su infancia—, nos llamaban especialmente la atención los hábitos sociales de aquella época... |
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Viviendas populares tradicionales Las construcciones transmiten la sensación de solidez, dando la impresión de que protegen contra la intemperie... |
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¿Cómo hacer una buena confesión? Nunca me confesé y quisiera saber qué debo hacer antes de contarle mis pecados a un sacerdote... |
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La completa infamia en contraste con la suma perfección En este famoso cuadro, Giotto pintó a Judas en el acto de besar a Nuestro Señor Jesucristo. Era el beso de la traición, en el momento en que Nuestro Señor, poco antes de ser arrestado y conducido para ser juzgado y crucificado, acababa de pronunciar aquellas tremendas palabras: “Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del hombre?” (Lc 22, 48)... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino