Estimados amigos: Paray-le-Monial es una encantadora población francesa de diez mil habitantes ubicada en el corazón del país, en la región de Borgoña, en las márgenes del río Bourbince. Es conocida como la “Ciudad del Sagrado Corazón”, pues fue allí, en la capilla del Monasterio de la Visitación, donde tuvieron lugar entre 1673 y 1675 las célebres apariciones del Nuestro Señor Jesucristo a Santa Margarita María Alacoque. En 1875, a raíz de las grandes peregrinaciones que se realizaron con motivo del bicentenario de las apariciones, el beato Papa Pío IX elevó a la categoría de basílica el templo parroquial de Paray-le-Monial, erigido en lo que fuera la capilla de una abadía cluniaciense. A partir de la Borgoña, con la colaboración de muchos santos y almas insignes, la devoción al Divino Corazón se irradió al mundo entero. Uno de sus aspectos más sobresalientes es la doctrina del Reinado Social del Corazón de Jesús, presente en numerosos documentos del Magisterio Pontificio y tratada de modo brillante por el Papa Pío XI en la encíclica “Quas Primas”; enseñanza que llegó a nuestros oídos sintetizada en el himno religioso “Tú Reinarás” (“Queremos a Dios” en su versión francesa original) compuesto en 1908 por el P. François-Xavier Moreau: Tú reinarás, este es el grito / que ardiente exhala nuestra fe. / Tú reinarás, oh Rey bendito / pues Tú dijiste: ¡Reinaré! / Reine Jesús por siempre, reine tu Corazón. / En nuestra Patria, en nuestro suelo, / que es de María la nación. Sobre esta importante doctrina versa el Tema del Mes, escrito por Péricles Capanema, autor del libro “El estandarte de la victoria – La devoción al Sagrado Corazón de Jesús y las necesidades de nuestra época”. En Jesús y María, El Director
|
Paray-le-Monial Aquí se apareció el Sagrado Corazón de Jesús |
|
El Escorial La fachada del Escorial presenta alguna semejanza con la fachada de Versalles: amplia, enorme, con motivos que se repiten. Pero en la fachada del Escorial hay una nota de simplicidad, de sobriedad y de serenidad que Versalles no tiene... |
|
Navidad en Italia y en Alemania Según esa concepción, la emoción religiosa debe manifestarse por medio de una gran vivacidad, y que tal vivacidad debe expresarse por medio de pensamientos y palabras. Y tales pensamientos deben ser vivos, y los términos que los expresan serán enfáticos y calurosos... |
|
El Sol, espejo de Dios Compuesto por una masa de gases en fricción, que generan altísimas temperaturas, no tiene pensamiento, ni conocimiento, ni plan. Arde sin cesar, pero es indiferente a todo y continúa su ciclo... |
|
Una mañana del Conde de Lemos El imponente virrey del Perú, como íntegro discípulo de Jesús que era, armonizaba una gran severidad en lo concerniente a la moral y a la autoridad legítima, con un gran espíritu de piedad y constructiva benevolencia... |
|
San Olegario El conocido hagiógrafo jesuita, padre Pedro de Ribadeneira, comienza así su memoria sobre san Olegario... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino