Palabras del Director Nº 164 - Agosto 2015 - Año XIV

Estimados amigos:

El próximo 16 de agosto se conmemora el bicentenario del nacimiento de San Juan Bosco, patrono de la juventud, fundador de la Pía Sociedad de San Francisco de Sales (Salesianos) y del Instituto de las Hijas de María Auxiliadora.

Juan Melchor Bosco nació en I Becchi, una pequeña localidad rural en el noroeste de Italia, estudió en el seminario de Chieri y fue ordenado sacerdote en Turín. En esta metrópoli daría comienzo a los Oratorios Festivos, reuniendo a los jóvenes que deambulaban por la gran ciudad para inculcarles el amor de Dios y librarlos de las perversiones de la época. Su obra se extendería al mundo entero, formando a decenas de generaciones e innovando un método pedagógico conocido como el sistema preventivo.

Dotado de grandes dones sobrenaturales, como el discernimiento de los espíritus, de profecía y de milagros, fue querido, respetado y temido hasta por los más encarnizados adversarios de la Iglesia de su tiempo.

Para lograr sus metas, que más de uno calificaba de delirios, se valió tanto de su asombroso ingenio como de su desbordante santidad. Por sus manos pasaron inmensas cantidades de dinero, que jamás utilizó en provecho suyo o de sus familiares. Poco antes de morir, encargó a su secretario, enfermero y cronista de aquellos últimos meses, que revisara sus bolsillos, a ver si restaba algún dinero: “Quiero morir —le dijo a Carlos Viglietti— de modo que se pueda decir: Don Bosco ha muerto, sin un céntimo en el bolsillo”.

Uno de los rasgos característicos de su espiritualidad fueron los “sueños”, a respecto de los cuales versa el Tema del Mes, que ofrecemos como un homenaje a este extraordinario santo que nos precedió en el apostolado de la buena prensa con sus Lecturas Católicas.

En Jesús y María,

El Director

La flor del guayacán La importancia de un buen libro
La importancia de un buen libro
La flor del guayacán



Tesoros de la Fe N°164 agosto 2015


San Juan Bosco Bicentenario de su nacimiento (1815-2015)
Nº 164 - Agosto 2015 - Año XIV La importancia de un buen libro La fecundidad del matrimonio La Virgen y el Rosario, en un sueño de Don Bosco Nuestra Señora de Taggia Continuación del Sermón de la Montaña Santa María Micaela del Santísimo Sacramento El New Age y la infiltración gnóstica en los medios católicos La flor del guayacán



 Artículos relacionados
Para qué fuimos creados El cuerpo me dice qué soy, pero no quién soy. El quién es propio del alma. El cuerpo me dice que estoy hecho de carbono, oxígeno, nitrógeno, calcio, hierro, etc. Pero la personalidad, la simpatía, la cordialidad, la amabilidad, la sinceridad, el orgullo, la soberbia, la mentira, el odio, la venganza, son defectos y virtudes espirituales...

Leer artículo

No tratemos a los lobos como si fueran ovejas perdidas* Una visión unilateral de la parábola del Buen Pastor lleva a algunos a abandonar a las ovejas fieles para ir en busca del lobo, ponerlo cariñosamente sobre los hombros, e introducirlo en el redil...

Leer artículo

Francisco de Fátima Esta pequeñita alma contemplaba a Dios en las cosas creadas. La creación contiene en sí un reflejo de las perfecciones divinas, que la mirada humana percibe y el alma admira, elevando así, el espíritu al Creador...

Leer artículo

¿Recibimos a nuestros ángeles de la guarda en el bautismo? Antes de entrar en la cuestión concreta planteada por nuestro consultante, conviene decir algunas palabras sobre la existencia y la misión de los ángeles, ya que esto ayudará a comprender mejor la asistencia que prestan a las personas que tienen a su cuidado...

Leer artículo

La perfecta alegría Iban una vez San Francisco y el hermano León caminando en tiempo de invierno. ¿En qué está la perfecta alegría? preguntó el fraile, a lo que el santo vino a responder con un curioso pero ilustrativo ejemplo...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino