Palabras del Director Nº 165 - Setiembre 2015 - Año XIV

Estimados amigos:

Ofrecemos en nuestras páginas centrales una conferencia del insigne líder católico Plinio Corrêa de Oliveira, del 11 de setiembre de 1964, en la víspera de una de las fiestas marianas más grandes, El Dulce Nombre de María.

Esta celebración fue extendida a toda la Iglesia por el beato Inocencio XI a raíz de la derrota de los turcos musulmanes en la batalla de Kahlenberg, a las puertas de Viena, los días 11 y 12 de setiembre de 1683, luego de un par de meses de terrible asedio.

Si la batalla de Lepanto (1571) puso término al avance turco en el Mediterráneo, la victoria en Viena lo logró por tierra. Duro golpe que terroristas islámicos intentaron replicar el 11 de setiembre de 2001, en los ataques contra las Torres Gemelas, en Nueva York.

*     *     *

En el cosmos de la santidad, encontraremos en la sección Vida de Santos una existencia verdaderamente singular, San José de Cupertino. Desde niño su conducta fue motivo de angustia y preocupación para su familia, problemas que se agravaron en la juventud y le acompañaron el resto de su vida. En el aula, sus compañeros lo despreciaban y se mofaban de él. En la casa y en el convento, era tan distraído que rompía todo lo que pasaba por sus manos.

Hoy diríamos que padecía bullying en el colegio y los médicos le podrían diagnosticar TDAH, trastorno por déficit de atención con hiperactividad, entre otras patologías. Sin embargo, su alma era de oro. Luego de una vida ejemplar, alcanzó la fama de santidad en este mundo y la gloria en la eternidad.

Como de costumbre, les deseo a todos una provechosa lectura.

En Jesús y María,

El Director

 

‹ Guillermo II y la emperatriz Sissi Rico no es sinónimo de ladrón ni de avariento ›
Rico no es sinónimo de ladrón ni de avariento ›
‹ Guillermo II y la emperatriz Sissi



Tesoros de la Fe N°165 setiembre 2015


El Dulce Nombre de María Y el deber de velar por la gloria de Dios
Nº 165 - Setiembre 2015 - Año XIV Rico no es sinónimo de ladrón ni de avariento La “yihad” islámica en una escuelita italiana Internacional del Aborto:Macabro e inmoral comercio El Dulce Nombre de María y el deber de velar por la gloria de Dios “ahora y siempre” Conclusión del Sermón de la Montaña San José de Cupertino ¿Se puede alcanzar la paz en esta tierra? Guillermo II y la emperatriz Sissi



 Artículos relacionados
La falsa misericordia Las advertencias que Nuestro Señor hizo a santa Faustina no tenían otra finalidad que la de sensibilizar a las almas para que implorasen la Divina Misericordia que rebosa de su Sacratísimo Corazón...

Leer artículo

Plinio Corrêa de Oliveira, cultivó desde su infancia, los más excelentes valores cristianos En estas líneas, intenté dar algunos trazos de cómo Plinio, desde niño, ya respiraba valores contra-revolucionarios. Con los años, él creció ultramontano— como eran llamados en el siglo XIX los católicos antiliberales y fieles al Papado—, monarquista, antimodernista, católico en todas sus manifestaciones. Con la lectura de autores como De Bonald, Donoso Cortés, Veuillot, y de numerosos santos como San Pío X, él explicitó y formuló de modo sistemático sus teorías, su Weltanschauung(visión del universo), aunque todas ellas ya existían en su alma en estado germinal. ¿Cómo esta germinación fue posible en una ciudad moderna, incrustada en el Nuevo Mundo? ¿Por una gracia especialísima de la Santísima Virgen? Ciertamente sí. Pero ello nos lleva a otras consideraciones: si Dios suscitó una personalidad como la del Dr. Plinio, ¿no será esto una primera gracia y un primer paso para un cambio radical en el rumbo de los acontecimientos? ¿No estará próxima la restauración de la civilización cristiana?...

Leer artículo

Prohíben rezar por los difuntos “Las puertas de la capilla permanecen cerradas durante las horas de atención del cementerio; la cruz y la Biblia fueron removidas y las campanas, que tocaban al menos dos veces al día, no funcionan más...

Leer artículo

Inclina, Señor, mi corazón a tus preceptos Tú, Señor, eres bueno y clemente, rico en misericordia; ¿quién que haya empezado a gustar, por poco que sea, la dulzura de tu dominio paternal dejará de servirte con todo el corazón?...

Leer artículo

“Dios está contento con vuestros sacrificios” Los tres niños se encontraban en la estrecha calle de Aljustrel comentando sus aventuras, cuando Lucía se fijó que casi bajo sus pies desnudos había un rollo grande de soga. Lo cogió descuidadamente, pero su aspereza le arañó en el brazo. Esto le sugirió una idea: —¡Mirad! ¡Esto hace daño! Podemos hacer un cinturón con la soga y ofrecer este sacrificio a Dios...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino