|
Dos ciudades, dos escuelas de arte Plinio Corrêa de Oliveira
Los artistas venecianos casi siempre son más apasionados por los colores, mientras que los florentinos son más atraídos por las formas. Venecia es colorista por naturaleza. Esto debido a que sus palacios y lagunas, reciben de la presencia del agua el encanto de un aire colorido. Así, realza todas las cosas y explica la tendencia de sus artistas a resaltar el color como elemento de arte. A su vez, en Florencia, sus artistas —sin recurrir predominantemente al color como principal elemento ornamental— se valen del dibujo, y sus obras de arte son lo mejor que hay. Entonces, a respecto de la diferenciación entre la escuela veneciana y la florentina se puede levantar la siguiente pregunta: ¿cómo transformar este tema en un asunto que se comprenda y despierte interés? Para ello vamos a dar dos ejemplos. En este primer cuadro del interior de la Basílica de San Marcos en Venecia, pintado por Canaletto, se nota una línea maestra: la iglesia presenta una planta en forma de cruz, que es trazada a partir de una línea desde la puerta principal. El gran pintor Canaletto se colocó de espaldas a la puerta y de frente al altar mayor. A la altura del púlpito, se abren dos naves transversales completando el formato de la cruz. ¡El estilo arquitectónico es simple, no obstante todo es abundantemente pintado y colorido! Un ejemplo, la arcada: toda ella está repleta de decoraciones y adornos. Un esplendor en el cual el color prepondera, porque todo es mucho más pintura de que escultura. Colores luminosos, vivos e impresionantes. En el segundo cuadro, también de otro gran pintor, Piero della Francesca, que trabajó en Florencia, representó una escena pobre de la Natividad del Niño Jesús. Obsérvese el contraste: mientras Canaletto pintó una de las basílicas más suntuosas de la Cristiandad, en la escena de la Natividad casi todo es dibujo, los colores no tienen tanta relevancia. Se ve a la Santísima Virgen mirando al divino Niño recostado en una almohada.
Los personajes, al contrario de los venecianos, son todos delgados. En Venecia, tendencia hacia los placeres de la mesa; en Florencia, inclinación hacia una actitud ascética. En la ciudad veneciana, todos los personajes están haciendo movimientos vivos y exclamativos; en la ciudad florentina, movimientos muy comedidos. La Santísima Virgen mira a su Hijo. Ella aparece embelesada, pero sin transportes exclamativos, sino gestos concisos. En el primer plano hay figuras tocando instrumentos de cuerda para alabar al Niño Jesús. Ciertamente, sus canciones no eran dramáticas, sino sobrias. Casi todos vestidos de verde, con tonos variados. La Santísima Virgen [de rodillas] aparece también con un traje verde. En el segundo plano hay otras personas igualmente vestidas de un colorido semejante. En los demás personajes también los colores no son muy vistosos. La vida del cuadro reside más en las líneas elegantes de las personas, en sus actitudes sobrias y en el dibujo perfecto. El color desempeña un papel secundario.
|
Suicidios en la juventud ¿Por qué se incrementan en nuestra época? |
|
El despertar de un pueblo, en los confines de Europa Como tantos de nosotros que residimos en Europa, a menudo me pregunto, con cierta tristeza, sobre el evidente declive de la fe cristiana en nuestras sociedades. Nuestras iglesias se están vaciando, nuestras tradiciones están desapareciendo y una cierta letargia parece paralizar los corazones... |
|
La revolución sexual destruye la familia - II Luego de haber analizado los aspectos generales de la revolución sexual en curso, continuamos con la segunda parte de este estudio, donde se apreciará aún más la importancia y actualidad del tema... |
|
Santa Margarita Clitherow SE PUEDE AFIRMAR que no existe odio mayor que aquel que se levanta contra la verdad religiosa. Tenemos un ejemplo de ello en el refinamiento de crueldad con que fueron tratados los primeros cristianos. Y también en el sufrimiento de los católicos durante la seudo Reforma Inglesa de los siglos XVI y XVII... |
|
Pedro niega a Jesús Por temor de que lo condenaran a la misma pena que a su Maestro, lo negó Pedro tres veces en casa de Caifás, asegurando que ni siquiera le conocía... |
|
El auténtico ecumenismo, según Pío IX Queridos hijos nuestros y venerables hermanos, es menester recordar y reprender nuevamente el gravísimo error en que míseramente se hallan algunos católicos, al opinar que hombres que viven en el error y ajenos a la verdadera fe y a la unidad católica pueden llegar a la eterna salvación... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino