Palabras del Director Marzo de 2018 – Año XVII

Estimados amigos:

Ante la proximidad de la Semana Santa, en la cual rememoramos la Vida, Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Salvador, nos pareció oportuna la transcripción de una conferencia de Plinio Corrêa de Oliveira a respecto de este excelso tema.

Las consideraciones tejidas por el insigne líder católico ayudarán a nuestros lectores a profundizar en la comprensión de la Humanidad Santísima de Jesucristo, lo que a su vez propiciará el incremento de la piedad, tan necesaria para enfrentar al neopaganismo de nuestra época, en la cual muchos lamentablemente ven la Semana Santa apenas como una ocasión para hacer turismo y actividades ajenas a tan esencial celebración.

Al analizar las sublimes cualidades del Divino Redentor, el autor compendia las características de algunos pueblos y muestra cómo en Nuestro Señor esas características se suman y alcanzan su más alto grado de perfección. Por ejemplo, la precisión del francés, el vigor del alemán, el sentido teológico del italiano, etc. Jesucristo atraía las multitudes, que iban percibiendo en el Hombre Dios la existencia del vínculo entre el aspecto humano y el divino.

Bajo el aspecto moral, en Él estaban presentes todas las formas posibles e inimaginables de virtud. Y todas las cosas en la creación lo reflejaban, siendo natural que haya dicho de sí mismo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Jn 14, 6).

Finalmente, les ofrecemos también un artículo de la espléndida pluma de nuestro recordado amigo José Antonio Pancorvo (1952-2016) sobre la vocación del Perú, publicado originalmente en 1973 en la revista “Tradición y Acción, por un Perú Mayor”. Allí desarrolla la misión providencial de nuestra Patria y los obstáculos a su cumplimiento.

Que la Medianera universal de todas las gracias conceda a nuestros lectores una bendecida Semana Santa y una feliz Pascua, vividas con auténtico espíritu católico.

En Jesús y María,

El Director

Vitrales de la catedral de Chartres Grandeza, mansedumbre e intransigencia
Grandeza, mansedumbre e intransigencia
Vitrales de la catedral de Chartres



Tesoros de la Fe N°195 marzo 2018


Semana Santa Passio Domini nostri Jesu Christi
Marzo de 2018 – Año XVII Grandeza, mansedumbre e intransigencia Múltiples y maravillosos atributos de nuestro Divino Salvador La esencial catolicidad del Perú: De una Gloriosa Tradición al Espíritu de Cruzada* Vitrales de la catedral de Chartres



 Artículos relacionados
El elevado precio de un pasatiempo “inofensivo” Los partidarios de la legalización de la marihuana prometieron una nueva era dorada fruto del aumento de los ingresos fiscales, la reducción de las ventas ilegales de droga y una mejora de la salud física y mental...

Leer artículo

Bendita sea tu Pureza Quién no ha oído en más de una ocasión esta tierna plegaria a la Santísima Virgen! ¡Cuántas veces en nuestra vida hemos recurrido a la Madre de Dios por medio de esta simple oración!...

Leer artículo

Cristianismo y sabores Cuando Plinio Corrêa de Oliveira narraba los acontecimientos que tuvieron lugar en São Paulo a principios del siglo pasado —era el tiempo de su infancia—, nos llamaban especialmente la atención los hábitos sociales de aquella época...

Leer artículo

El auténtico pueblo ruso antes de 1917 El pueblo ruso quedó sometido al yugo comunista durante 70 años. Y la tiranía fue tal, que se podría decir —con excepciones, claro está— que la mentalidad auténtica de aquel pueblo fue aniquilada. ¡Lo cual es catastrófico para un país!...

Leer artículo

Deterioro moral del mundo moderno Quisiera saber si… una esposa que no ama más a su marido, porque la decepcionó mucho en ocho meses de casada. Ella no tiene hijos con él: cuando se casaron, él estaba divorciado y tenía dos hijas. Ya se había hecho una operación para no tener otros hijos. No los quiere, pues dice que no tiene paciencia con los niños, que no es su sueño y que ya tiene dos. Su familia también no quiere que tenga más hijos y además se vive entrometiendo en este asunto...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino