Estimados amigos: Ante la proximidad de la Semana Santa, en la cual rememoramos la Vida, Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Salvador, nos pareció oportuna la transcripción de una conferencia de Plinio Corrêa de Oliveira a respecto de este excelso tema. Las consideraciones tejidas por el insigne líder católico ayudarán a nuestros lectores a profundizar en la comprensión de la Humanidad Santísima de Jesucristo, lo que a su vez propiciará el incremento de la piedad, tan necesaria para enfrentar al neopaganismo de nuestra época, en la cual muchos lamentablemente ven la Semana Santa apenas como una ocasión para hacer turismo y actividades ajenas a tan esencial celebración. Al analizar las sublimes cualidades del Divino Redentor, el autor compendia las características de algunos pueblos y muestra cómo en Nuestro Señor esas características se suman y alcanzan su más alto grado de perfección. Por ejemplo, la precisión del francés, el vigor del alemán, el sentido teológico del italiano, etc. Jesucristo atraía las multitudes, que iban percibiendo en el Hombre Dios la existencia del vínculo entre el aspecto humano y el divino. Bajo el aspecto moral, en Él estaban presentes todas las formas posibles e inimaginables de virtud. Y todas las cosas en la creación lo reflejaban, siendo natural que haya dicho de sí mismo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Jn 14, 6). Finalmente, les ofrecemos también un artículo de la espléndida pluma de nuestro recordado amigo José Antonio Pancorvo (1952-2016) sobre la vocación del Perú, publicado originalmente en 1973 en la revista “Tradición y Acción, por un Perú Mayor”. Allí desarrolla la misión providencial de nuestra Patria y los obstáculos a su cumplimiento. Que la Medianera universal de todas las gracias conceda a nuestros lectores una bendecida Semana Santa y una feliz Pascua, vividas con auténtico espíritu católico. En Jesús y María, El Director
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Semana Santa Passio Domini nostri Jesu Christi |
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El inmenso sufrimiento de la Santísima Virgen Entre el Hijo y la Madre tenía que haber comunidad perfecta de sufrimiento. Cuando ve una madre padecer a su hijo, ella padece con él y siente de reflejo todo lo que él padece; lo que Jesús padeció en su cuerpo, María lo padeció en su corazón, por los mismos fines y con la misma fe y el mismo amor... |
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Actos sacrílegos y blasfemos apremian la necesidad de reparación Estupor, indignación y ánimo de reparación. Es lo que siente un católico al tomar conocimiento del sacrílego atentado perpetrado el 18 de abril pasado contra la imagen de la Santísima Virgen del Carmen, que fuera coronada canónicamente en 1926 como Reina y Patrona de Chile, en nombre del Papa Pío XI... |
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La completa infamia en contraste con la suma perfección En este famoso cuadro, Giotto pintó a Judas en el acto de besar a Nuestro Señor Jesucristo. Era el beso de la traición, en el momento en que Nuestro Señor, poco antes de ser arrestado y conducido para ser juzgado y crucificado, acababa de pronunciar aquellas tremendas palabras: “Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del hombre?” (Lc 22, 48)... |
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San Juan de Ávila De repente, se oye en la iglesia un sollozo que más parecía un rugido: un hombre fornido sale del templo, donde predica el padre Maestro Ávila en la fiesta de san Sebastián, compungido y dándose fuertes golpes en el pecho: ¡era el futuro san Juan de Dios!... |
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Ejemplo simbólico de la lucha contra el aborto «Pedro, ¡si ustedes deben decidir entre mí y la criatura, no duden: escojan a la criatura, yo lo exijo, sálvenla! Yo haré la voluntad de Dios, y Dios providenciará lo necesario para mis hijos». Cuando Gianna Beretta Molla pronunció tales palabras tenía 39 años de edad, era madre de tres niños. ¿Qué fue lo que llevó a esta feliz madre de familia y esposa ejemplar, a no tener pena de sí, sino a buscar lo más perfecto para la gloria de Dios?... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino