Nació en Madrid hacia el año 1080. Isidro se hizo santo labrando la tierra. La pobreza de la familia lo había obligado a buscar trabajo en el campo desde muy joven. Se levantaba a la madrugada para poder asistir a la santa misa antes de ir a trabajar.
Fue víctima de la envidia de los otros trabajadores, que no toleraban verlo rezar arrodillado antes de trabajar la tierra, acusándolo de "ausentismo". Juan Vargas, hacendado que lo contrató, quiso darse cuenta personalmente y se escondió cerca del campo. En efecto, lo sorprendió arrodillado rezando, pero también vio a un ángel que manejaba el arado y a otro que guiaba los bueyes. Desde ese día, la estimación se convirtió en devoción. Murió hacia el año 1130. Felipe II, atribuyendo su curación a la intercesión del santo campesino, del que se había hecho llevar algunas reliquias, se convirtió en el más celoso promotor de su canonización que aunque se demoró, fue una verdadera apoteosis.
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Devociones marianas en el mundo |
El Crucificado, la Virgen y san Juan – Iglesia de San Pedro, altar del Cristo de la Contrición, Lima |
Artículo de portada
Múltiples y maravillosos atributos de nuestro Divino Salvador Se me ocurrió hacer una exposición a respecto de un tema infinito, pues concierne a la persona adorable de Nuestro Señor Jesucristo. Si tuviésemos la honra y el placer de verlo cara a cara, ¿qué impresión nos causaría? ¿Sería la impresión que nos causan las imágenes que conocemos de Él?... |
Palabras del Director V
Estimados amigos:
Ante la proximidad de la Semana Santa, en la cual rememoramos la Vida, Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Salvador, nos pareció oportuna la transcripción de una conferencia de Plinio Corrêa de Oliveira a respecto de este excelso tema.
Las consideraciones tejidas por el insigne líder católico ayudarán a nuestros lectores a profundizar en la comprensión de la Humanidad Santísima de Jesucristo, lo que a su vez propiciará el incremento de la piedad, tan necesaria para enfrentar al neopaganismo de nuestra época, en la cual muchos lamentablemente ven la Semana Santa apenas como una ocasión para hacer turismo y actividades ajenas a tan esencial celebración.
Al analizar las sublimes cualidades del Divino Redentor, el autor compendia las características de algunos pueblos y muestra cómo en Nuestro Señor esas características se suman y alcanzan su más alto grado de perfección. Por ejemplo, la precisión del francés, el vigor del alemán, el sentido teológico del italiano, etc. Jesucristo atraía las multitudes, que iban percibiendo en el Hombre Dios la existencia del vínculo entre el aspecto humano y el divino.
Bajo el aspecto moral, en Él estaban presentes todas las formas posibles e inimaginables de virtud. Y todas las cosas en la creación lo reflejaban, siendo natural que haya dicho de sí mismo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Jn 14, 6).
Finalmente, les ofrecemos también un artículo de la espléndida pluma de nuestro recordado amigo José Antonio Pancorvo (1952-2016) sobre la vocación del Perú, publicado originalmente en 1973 en la revista “Tradición y Acción, por un Perú Mayor”. Allí desarrolla la misión providencial de nuestra Patria y los obstáculos a su cumplimiento.
Que la Medianera universal de todas las gracias conceda a nuestros lectores una bendecida Semana Santa y una feliz Pascua, vividas con auténtico espíritu católico.
En Jesús y María,
El Director
Estimados amigos:
Ante la proximidad de la Semana Santa, en la cual rememoramos la Vida, Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Salvador, nos pareció oportuna la transcripción de una conferencia de Plinio Corrêa de Oliveira a respecto de este excelso tema.
Las consideraciones tejidas por el insigne líder católico ayudarán a nuestros lectores a profundizar en la comprensión de la Humanidad Santísima de Jesucristo, lo que a su vez propiciará el incremento de la piedad, tan necesaria para enfrentar al neopaganismo de nuestra época, en la cual muchos lamentablemente ven la Semana Santa apenas como una ocasión para hacer turismo y actividades ajenas a tan esencial celebración.
Al analizar las sublimes cualidades del Divino Redentor, el autor compendia las características de algunos pueblos y muestra cómo en Nuestro Señor esas características se suman y alcanzan su más alto grado de perfección. Por ejemplo, la precisión del francés, el vigor del alemán, el sentido teológico del italiano, etc. Jesucristo atraía las multitudes, que iban percibiendo en el Hombre Dios la existencia del vínculo entre el aspecto humano y el divino.
Bajo el aspecto moral, en Él estaban presentes todas las formas posibles e inimaginables de virtud. Y todas las cosas en la creación lo reflejaban, siendo natural que haya dicho de sí mismo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Jn 14, 6).
Finalmente, les ofrecemos también un artículo de la espléndida pluma de nuestro recordado amigo José Antonio Pancorvo (1952-2016) sobre la vocación del Perú, publicado originalmente en 1973 en la revista “Tradición y Acción, por un Perú Mayor”. Allí desarrolla la misión providencial de nuestra Patria y los obstáculos a su cumplimiento.
Que la Medianera universal de todas las gracias conceda a nuestros lectores una bendecida Semana Santa y una feliz Pascua, vividas con auténtico espíritu católico.
En Jesús y María,
El Director
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino