Verdades Olvidadas El Santo Rosario arma poderosísima

Christoph Graf, Comandante de la Guardia Suiza Pontificia, nombrado el 2015

Hay que creer que la misma Reina celestial añadió gran virtud a esta oración fundada y propagada por el ínclito Patriarca Domingo, por inspiración e impulso de la Señora, como bélico instrumento y muy poderoso para dominar a los enemigos de la fe en un período muy contrario al nombre católico y muy semejante a este que estamos atravesando. Pues la secta de los herejes Albigenses, ya clandestina, ya manifiesta, había invadido muchas regiones; la infecta generación de los maniqueos, cuyos crueles errores reproducía, dirigía contra la Iglesia sus violencias y un odio extremado. Apenas podía ya confiarse en el apoyo de los hombres contra tal perniciosa e insolente turba, hasta que vino Dios con el auxilio oportuno, con la ayuda del rosario de María. De este modo, con el favor de la Virgen, vencedora gloriosa de todas las herejías, las fuerzas de los impíos quedaron extenuadas y aniquiladas, y la fe salva e incólume.

La historia antigua, lo mismo que la moderna, conmemora con clarísimos documentos, muchos hechos semejantes sucedidos en todas las naciones y bien divulgados, ora sobre peligros ahuyentados, ora sobre beneficios obtenidos. Hay que añadir también a esto el claro argumento de que, tan luego fue instituida la oración del rosario, la costumbre de recitarla fue adoptada y frecuentada por todos los cristianos indistintamente.

Efectivamente, la religión del pueblo cristiano honra con insignes títulos, y de varias maneras por cierto, a la Madre de Dios, que aunque saluda con tantas y tan augustas alabanzas, brilla una que aventaja a todas; siempre tuvo cariño singular a este título del rosario, a este modo de orar, en el que parece que está el símbolo de la fe y el compendio del culto debido a la Señora; y con preferencia lo ha practicado privada y públicamente en el hogar y en la familia, instituyendo congregaciones, dedicando altares y celebrando magníficas procesiones, juzgando que es el mejor medio de celebrar sus solemnidades sagradas o de merecer su patrocinio y sus gracias.

 

León XIII, encíclica Octobri mense, sobre el Rosario, del 22 de setiembre de 1891, in https://mercaba.org/LEON%20XIII/octobri_mense.htm.

‹ Palabras del Director Nº 226 – Octubre de 2020 – Año XIX Cristiandad ›
Cristiandad ›
‹ Palabras del Director Nº 226 – Octubre de 2020 – Año XIX



Tesoros de la Fe N°226 octubre 2020


Cristiandad Sacralidad en el orden temporal
Octubre de 2020 – Año XIX El Santo Rosario arma poderosísima Cristiandad Cristiandad II San Alejandro María Sauli La renuncia de san Francisco



 Artículos relacionados
¿Creará el metaverso un infierno virtual en la Tierra? La propaganda lo anuncia como la próxima generación de Internet, que proporcionará intensas experiencias y abrirá nuevos mercados...

Leer artículo

San Benito José Labre Benito José nació el 26 de marzo de 1748 en Amettes, en la diócesis de Boulogne, al norte de Francia. Era el mayor de los 15 hijos de Juan Bautista Labre y Ana Bárbara, miembros de la clase media local, que dieron a su numerosa prole una profunda educación religiosa, de manera que varios de ellos siguieron la vocación sacerdotal...

Leer artículo

No confundamos humildad con debilidad Trabajó [san Pablo] con todo el fervor del alma de apóstol para que los hombres conocieran a Jesucristo más y mejor, y no lo conocieran tanto por las cosas que tenían que creer como por las cosas que tenían que vivir. Pues predicó todos los dogmas y preceptos de Cristo, incluso los más severos, sin ninguna reticencia ni suavización: habló de humildad, abnegación, castidad, desprecio por las cosas terrenales, perdón de los enemigos, y otros temas similares...

Leer artículo

Coca-Cola: Sabor de un enigma Si se le compara con bebidas de sabor definido, como el vino y la cerveza, esta gaseosa, que misteriosamente atrae a las masas, causa la sensación de falta de rumbos, como la vida de muchos de sus apreciadores...

Leer artículo

La sobreviviente (cuento) Adriana era una niña triste. No había pasado por ningún naufragio en alta mar, ni estuvo sujeta a las conmociones de algún terremoto. Sin embargo su vida era una historia de supervivencias ante peligros inminentes, de los cuales sólo escapó gracias al cariño especial que le tenía la Providencia Divina...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino