Ambientes Costumbres Civilizaciones El Castillo de Sant’Angelo

Estribo para el arcángel San Miguel

Plinio Corrêa de Oliveira

En la ilustración principal, vemos el río Tíber en Roma, con el puente que lleva al castillo de Sant’Angelo. A lo largo de este puente monumental, construido para resistir los siglos, se perciben imágenes de ángeles. Los fieles que atraviesan lentamente el puente, rezando ante estas imágenes ciertas oraciones prescritas por la Iglesia, obtienen una indulgencia plenaria, siempre que luego visiten el castillo.

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Los antiguos emperadores romanos paganos tenían la costumbre de edificar sus propios monumentos para su sepultura. Y este, enclavado en la ciudad de Roma, que sirvió de fundamento para el futuro castillo de Sant’Angelo, fue mandado construir por el emperador Adriano (78-138), a partir del año 135. En la época romana, se llamaba Mole Adriana (mole significa algo con gran masa). Tiene un diámetro colosal y constituye una afirmación del poder romano. En la Edad Media, debido a las continuas guerras, este monumento comenzó a tener una finalidad diferente.

La construcción que se puede ver sobre la Mole Adriana se hizo posteriormente, con otros fines.

Quien observa el Palacio Vaticano desde el exterior se da cuenta de que en un punto determinado comienza un corredor construido sobre arcos que cruza el Tíber y llega al castillo. ¿Cuál era el objeto de este corredor? Cuando había un peligro inminente de que el Papa fuera apresado, lo utilizaba para llegar al castillo. Era la defensa suprema del Pontífice. No era conveniente que un Papa viviera en una fortaleza, pero sí que tuviera una a su disposición para escapar de sus enemigos.

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A principios de la Edad Media se propagó una epidemia muy grave en Roma. El Papa san Gregorio Magno (590-604) ordenó procesiones en la ciudad en alabanza a San Miguel Arcángel, para ahuyentar la peste. Poco después, el Arcángel San Miguel se le apareció a este Papa en el año 590 anunciándole el fin de la epidemia. Y también se vio al arcángel encima de la Mole Adriana, transformando así en estribo para sus pies la gloria de un emperador pagano. Por eso se colocó la imagen de San Miguel en lo alto del edificio y de ahí el nombre del castillo de Sant’Angelo.

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Tesoros de la Fe N°236 agosto 2021


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