Palabras del Director Octubre de 2021 – Año XX

Estimados amigos:

La noche del 18 al 19 de julio de 1830, en la capilla de la calle del Bac 140, en París, santa Catalina Labouré conoció de la Virgen Milagrosa la futura protección que la Divina Providencia y san Vicente de Paul brindarían, tanto a las Hijas de la Caridad como a los vicentinos. Y predijo: “No se dará lo mismo con otras congregaciones. Habrá víctimas (al decir esto la Virgen tenía lágrimas en los ojos). En el clero de París habrá víctimas: Monseñor, el arzobispo… (a estas palabras, nuevas lágrimas). Hija mía, la cruz será despreciada y echada por tierra. La sangre correrá. Se abrirá de nuevo el costado de Nuestro Señor. Las calles estarán llenas de sangre. Monseñor, el arzobispo, será despojado de sus vestiduras (aquí la Virgen ya no podía hablar más: el sufrimiento estaba estampado en su rostro). Hija mía, todo el mundo estará sumido en la tristeza”. Catalina comprendió muy bien cuándo esto ocurriría: Dentro de cuarenta años.

Efectivamente, en 1870 se desata la guerra entre Francia y Prusia. Con la derrota francesa en Sedán, cae el imperio y es reinstaurada la república. El descontento es grande… estalla en París una revolución de carácter anarquista conocida como la Comuna. Durante 72 días se revive el terror: París se convierte en un verdadero infierno, el arzobispo Georges Darboy es asesinado junto a veinte sacerdotes y religiosos, se practican sacrilegios inauditos en la basílica de Nuestra Señora de las Victorias, una cuarta parte de la ciudad arde en llamas.

Se cumplen así las predicciones de la Santísima Virgen; los vicentinos y las Hijas de la Caridad atraviesan indemnes la tragedia.

Al transcurrir 150 años de la Comuna de París ofrecemos a nuestros lectores una visión católica del acontecimiento, particularmente de la persecución religiosa que se desató en aquellos tristes días, circunstancia que la historiografía moderna omite con frecuencia.

En Jesús y María,

El Director

‹ Un Calvario en Normandía Los postulados revolucionarios de 1789 y los falsos profetas ›
Los postulados revolucionarios de 1789 y los falsos profetas ›
‹ Un Calvario en Normandía



Tesoros de la Fe N°238 octubre 2021


150 años de la Comuna de París Implacable persecución de la Iglesia
Un Calvario en Normandía Octubre de 2021 – Año XX Los postulados revolucionarios de 1789 y los falsos profetas Calendario del Bicentenario Octubre 2021 150 años de la Comuna de París Del Juicio Particular - II San Paulino de York ¿Cuál es el día más importante del año en el calendario litúrgico? El Pont Neuf de París



 Artículos relacionados
Oración de las fuentes milagrosas de Fátima Salve María, fuente de gracia, de piedad y de misericordia; manantial inagotable de dulzura y de clemencia...

Leer artículo

El padre de familia que no reza Puede ser que los padres no hayan perdido el hábito de la oración, gracias a Dios; pero podría ser que no hagan que sus hijos los vean rezando a menudo. Rezar y dejar que los niños vean que uno reza, son dos cosas diferentes…...

Leer artículo

San Olegario El conocido hagiógrafo jesuita, padre Pedro de Ribadeneira, comienza así su memoria sobre san Olegario...

Leer artículo

La verdadera devoción a la Santísima Virgen La verdadera devoción a la Santísima Virgen es interior. Es decir, procede del espíritu y del corazón, de la estima que tienes de Ella, de la alta idea que te has formado de sus grandezas y del amor que le tienes...

Leer artículo

San Juan Damasceno San Juan Mansur, conocido como Damasceno por haber nacido en Damasco en la segunda mitad del siglo VII, era pues un cristiano de origen árabe. En aquella época Siria ya estaba dominada por los musulmanes, que habían conquistado también Palestina. Sin embargo, en ese comienzo de la ocupación islamita, aún había cierta tolerancia y libertad para los cristianos...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino