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Su razón de ser, su valor simbólico y su ocaso
Plinio Corrêa de Oliveira
Se podría escribir un opúsculo sobre la razón de ser de las charreteras, su valor simbólico y su decadencia. La charretera fue un brillante invento indumentario del espíritu humano. Realmente añade algo a un físico que podría no parecer muy característico de los militares. También evoca un simbolismo glorioso, realza la jerarquía y la gloria militar en sus aspectos dorados, nobles y varoniles. En nuestra época de decadencia, ¿no sería forzoso que la charretera fuera sustituida por aquella simple placa que actualmente llevan algunos uniformes militares? ¿No sería necesario que esta placa se volviera cada vez más vulgar hasta que llegara el momento de sustituirla por algo de plástico o de tela ordinaria? Las cosas de plástico tienden a dominar. A lo largo de los años hemos asistido a la decadencia, a la simplificación, al colapso de las charreteras de metal con flecos de seda o de oro, hemos pasado a las de tela y pronto llegaremos a las de plástico. Luego inventarán un material plástico incombustible, hasta que las charreteras sean sustituidas por un punto marcado en el uniforme militar.
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Madre de la Divina Gracia Nuestra Señora de la Cabeza Inclinada |
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A vosotros, pobres pecadores “A vosotros, pobres pecadores, uno más pecador todavía os ofrece esa rosa enrojecida con la sangre de Jesucristo a fin de que florezcáis y os salvéis. Los impíos y pecadores empedernidos gritan a diario: Coronémonos de rosas (Sab. 2, 8). Cantemos también nosotros: coronémonos con las rosas del santo rosario... |
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Nuestro Señor Jesucristo vela siempre sobre su Iglesia La Iglesia es frecuentemente representada como la barca de Pedro navegando en los mares de la historia... |
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El cedro del Líbano Alguien podría mirar un cedro y no darse cuenta de que posee un diseño arquitectónico, comparable a una inmóvil “coreografía” de hojas... |
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“Dios está contento con vuestros sacrificios” Los tres niños se encontraban en la estrecha calle de Aljustrel comentando sus aventuras, cuando Lucía se fijó que casi bajo sus pies desnudos había un rollo grande de soga. Lo cogió descuidadamente, pero su aspereza le arañó en el brazo. Esto le sugirió una idea: —¡Mirad! ¡Esto hace daño! Podemos hacer un cinturón con la soga y ofrecer este sacrificio a Dios... |
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Jesús en el huerto de Getsemaní Al llegar Jesús al pie del monte de los Olivos, entró en un huerto del valle cercano, llamado Getsemaní. En este lugar, fue precisamente donde el Salvador sintió todo el peso de las miserias humanas, que voluntariamente había tomado sobre sí... |
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