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Su razón de ser, su valor simbólico y su ocaso
Plinio Corrêa de Oliveira
Se podría escribir un opúsculo sobre la razón de ser de las charreteras, su valor simbólico y su decadencia. La charretera fue un brillante invento indumentario del espíritu humano. Realmente añade algo a un físico que podría no parecer muy característico de los militares. También evoca un simbolismo glorioso, realza la jerarquía y la gloria militar en sus aspectos dorados, nobles y varoniles. En nuestra época de decadencia, ¿no sería forzoso que la charretera fuera sustituida por aquella simple placa que actualmente llevan algunos uniformes militares? ¿No sería necesario que esta placa se volviera cada vez más vulgar hasta que llegara el momento de sustituirla por algo de plástico o de tela ordinaria? Las cosas de plástico tienden a dominar. A lo largo de los años hemos asistido a la decadencia, a la simplificación, al colapso de las charreteras de metal con flecos de seda o de oro, hemos pasado a las de tela y pronto llegaremos a las de plástico. Luego inventarán un material plástico incombustible, hasta que las charreteras sean sustituidas por un punto marcado en el uniforme militar.
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Madre de la Divina Gracia Nuestra Señora de la Cabeza Inclinada |
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La pastelería Gloppe en los Campos Elíseos La delicadeza de sus dulces y masas, exquisitos al paladar, la naturalidad del ambiente, la distinción acogedora y el buen gusto, la convertían en punto de reunión para un encuentro informal, un intercambio de confidencias o un simple descanso en el paseo... |
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¿La resurrección de Cristo fue un hecho empírico accesible a los métodos de la historia científica? Agradezco la pregunta, porque la cuestión propuesta no es meramente académica: toca el corazón de la fe cristiana. Por desgracia, es verdad que hoy está cada vez más difundida en ciertos ambientes teológicos la tesis de que la Resurrección fue un acontecimiento trascendente y meta-histórico, ocurrido en un plano metafísico, y que, por tanto, si en el Sepulcro hubiese estado instalada una cámara, no habría registrado nada... |
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San Cipriano de Cartago No disponemos de mayor información sobre los primeros años y la juventud de san Cipriano (Thascius Caecilius Cyprianus). Nacido hacia el año 210 en Cartago, metrópoli romana del norte de África, fue profesor de retórica antes de su conversión. Célebre orador y polemista, poseía una fortuna considerable y fue sin duda senador en su ciudad... |
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Don Bosco y los castigos Qué regla hay que seguir para castigar? A ser posible, no se castigue nunca; cuando la necesidad lo exigiere, recuérdese lo siguiente... |
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La función social de la riqueza El Evangelio recomienda el desapego de los bienes de la tierra. Ese desapego no significa que el hombre deba evitar su uso, sino solamente que los debe usar con superioridad y fuerza de alma, así como con templanza cristiana, en lugar de dejarse esclavizar por ellos... |
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