|
Su razón de ser, su valor simbólico y su ocaso
Plinio Corrêa de Oliveira
Se podría escribir un opúsculo sobre la razón de ser de las charreteras, su valor simbólico y su decadencia. La charretera fue un brillante invento indumentario del espíritu humano. Realmente añade algo a un físico que podría no parecer muy característico de los militares. También evoca un simbolismo glorioso, realza la jerarquía y la gloria militar en sus aspectos dorados, nobles y varoniles. En nuestra época de decadencia, ¿no sería forzoso que la charretera fuera sustituida por aquella simple placa que actualmente llevan algunos uniformes militares? ¿No sería necesario que esta placa se volviera cada vez más vulgar hasta que llegara el momento de sustituirla por algo de plástico o de tela ordinaria? Las cosas de plástico tienden a dominar. A lo largo de los años hemos asistido a la decadencia, a la simplificación, al colapso de las charreteras de metal con flecos de seda o de oro, hemos pasado a las de tela y pronto llegaremos a las de plástico. Luego inventarán un material plástico incombustible, hasta que las charreteras sean sustituidas por un punto marcado en el uniforme militar.
|
Madre de la Divina Gracia Nuestra Señora de la Cabeza Inclinada |
|
Grandezas y glorias de San José En una aparición a santa Margarita de Cortona (1247-1297), Nuestro Señor le recomendó: “Manifestad cada día, con un tributo de alabanza, vuestra respetuosa devoción a la bienaventurada Virgen María y a San José, mi padre nutricio”... |
|
La moralidad es el fundamento del orden social ASÍ COMO EL RAYO DE SOL entra por una rendija de la ventana para formar un pequeño escenario de luces y de sombras, así también la madre católica debe crear alrededor suyo, por su modo de ser, un ambiente propicio para la formación del subconsciente de sus hijos, haciendo con que las primeras nociones de moralidad y de buen comportamiento echen raíces en ellos... |
|
Abuso de la Misericordia Divina Dice San Agustín que de dos maneras engaña el demonio a los cristianos; a saber: desesperando y esperando. Después que el hombre ha cometido muchos pecados, el enemigo le incita a desconfiar de la misericordia de Dios, haciéndole ver el rigor de la justicia divina... |
|
El hombre fue hecho para el cielo y no para esta tierra En verdad, dos cosas hay que resaltan hoy día en medio de la extrema perversidad de las costumbres: un infinito deseo de riquezas y una insaciable sed de placeres. De aquí, como de su fuente principal, dimanan la mancha y el baldón de este siglo, a saber, que mientras éste progresa constantemente en todo lo que entraña comodidad y bienestar para la vida, parece sin embargo retroceder miserablemente a las vergonzosas lacras de la antigüedad pagana en lo que es de mayor monta, es decir, en el deber de llevar una vida justa y honrada... |
|
San José, Patrono de la Iglesia Del mismo modo que Dios constituyó al otro José, hijo del patriarca Jacob, gobernador de toda la tierra de Egipto para que asegurase al pueblo su sustento, así al llegar la plenitud de los tiempos... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino