Estimados amigos: En este mes de marzo, dedicado a San José y sobre quien versa la verdad olvidada de la presente edición, ofrecemos a nuestros lectores una variada selección de artículos. El primero de ellos, relativo a una curiosa y poco conocida advocación mariana europea: Nuestra Señora de la Cabeza Inclinada, que tuvo su origen en un piadoso fraile carmelita aragonés y llegó hasta la cúspide del Sacro Imperio, debido a la devoción de Fernando II y su esposa Eleonora. Enseguida leeremos la semblanza de una numerosa y tradicional familia australiana, en la cual la fortaleza y la fe se unen para enfrentar con plena confianza en la Providencia divina los desafíos que la vida les presenta. Del pasado reciente extrajimos una magistral disertación de la pluma de Plinio Corrêa de Oliveira, a respecto de las ilusiones que en más de un país sudamericano plantea la convocatoria a una Asamblea Constituyente y el peligro de que esta se transforme en una dictadura colegiada. A continuación Felipe Barandiarán, nos deleitará con sus comentarios a la más celebrada obra del pintor español Enrique Paternina, caracterizada por el uso de colores sobrios que acompañan la temática social en la que destacó. Disfrutaremos asimismo de la penetrante exégesis del famoso jesuita Cornelio a Lápide, sobre un fascinante tema: el Paraíso Terrenal. En la sección Vida de Santos, conoceremos algo más sobre san Olegario, uno de los legendarios obispos de la España medieval. En seguida el padre David Francisquini nos ilustrará a respecto de las características y de los beneficios de uno de los sacramentales más populares en la Iglesia: el agua bendita. Finalmente, un abordaje sobre la gloria y el simbolismo castrense. Verdadero broche de oro. Les auguro, como de costumbre, una grata y provechosa lectura. En Jesús y María, El Director
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Madre de la Divina Gracia Nuestra Señora de la Cabeza Inclinada |
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La lección de Juvenal El cuasi nudismo que toma cuenta de las ciudades modernas va acercando a las personas de la práctica de desnudarse completamente en público, a la manera de los salvajes y de los indios primitivos... |
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Obligación de propagar la fe Es de advertir que en este orden de cosas que pertenecen a la fe cristiana hay deberes cuya exacta y fiel observancia, si siempre fue necesaria para la salvación, lo es incomparablemente más en estos tiempos... |
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Esplendor de la concepción jerárquica y cristiana de la vida - II Luego de analizar la humildad del monje (ver número anterior), consideremos la del gentilhombre... |
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San Gregorio el Iluminador Al contrario de lo que se piensa, san Gregorio no fue el primero en introducir el cristianismo en Armenia. Según una antigua tradición local, varios apóstoles predicaron allí, y algunos de ellos —como san Bartolomé y san Judas Tadeo— encontraron la muerte en aquella tierra. El primero habría sido martirizado en Albanópolis, siendo, según unos, decapitado, y según otros, desollado vivo y crucificado cabeza abajo, por orden de Astiages, por haber convertido a su hermano Polimio, rey de Armenia. A san Judas se le atribuye la evangelización de aquella región... |
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El amor en el matrimonio deformado por el romanticismo Soy hijo de familia católica y, lamentablemente, durante muchos años me perdí por los descarríos del mundo. Hace algunos años, comencé a relacionarme con una joven, más por sensualidad que por sentimientos de afecto por su persona... |
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