Al comenzar un nuevo año, es natural que nos volvamos hacia la Virgen Madre para impetrar su protección, tal como lo hiciera hace dos mil años el mismo Niño Dios en la gruta de Belén. Mas, en la actual época de incertidumbres y crisis en que vivimos, de raíz principalmente religiosa y moral, ¿qué diría la Santísima Virgen a quien se arrodillase delante de una imagen suya, como por ejemplo, la de la Medalla Milagrosa? Plinio Correa de Oliveira imaginó admirablemente para nosotros esta escena y puso en los labios de la Inmaculada estas tiernas palabras: En mí verás: Todo ello, hijo mío, lo voy irradiando sobre los hombres. Acepta esta sonrisa,
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Madre de la Divina Gracia |
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Los deberes de la Caridad Como Presidente de la Acción Católica de São Paulo publicó en 1943 el libro En Defensa de la Acción Católica, en el cual denunciaba la crisis que se venía gestando al interior de la Iglesia. Aquí reproducimos algunos tópicos de dicho libro sobre la importancia de la vida de piedad... |
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El valor de la amistad El hombre está hecho de tal manera que, cuando está alegre y comunica su alegría, multiplica esa alegría; cuando está triste y comunica su tristeza, divide esa tristeza. El sentido de la amistad es el encuentro de las almas en el fondo más espiritual y religioso de sí mismas... |
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El amor conyugal; divorcio y sentimentalismo El sentimentalismo es esencialmente frívolo. No perdona trivialidades. De manera que un modo ridículo de roncar durante el sueño, el mal aliento, cualquier otra miseria humana, en fin, puede matar inapelablemente un sentimiento romántico... |
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La santa intransigencia En la vida de la Iglesia, la piedad es el asunto clave. Piedad bien entendida, que no sea la repetición rutinaria y estéril de fórmulas y actos de culto, sino la verdadera piedad, que es un don bajado del Cielo, capaz de, por la correspondencia del hombre, regenerar y llevar a Dios las almas, las familias, los pueblos y las civilizaciones... |
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Mes de María Cuanto más sombrías se vuelvan las circunstancias, cuanto más agudos los dolores de toda especie, tanto más debemos pedir a la Santísima Virgen que ponga término a tanto sufrimiento, no sólo para hacer cesar así nuestro dolor, sino para mayor provecho de nuestra alma... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino