¿Por qué llora Nuestra Señora? La dictadura del piercing

La dictadura de la moda: perforarse partes del cuerpo para insertar un anillo, alfiler, anzuelo, prendedor, arete u otros objetos — es la moda del piercing.



Oreja, ceja, mentón, nariz, labios, lengua — todo sirve. Se diría que la moda de incrustar objetos en el cuerpo es la moda del dolor y de la infelicidad. El sentido común y el sentido católico quedan chocados con una extravagancia tan repulsiva. Más inquietante aún es el fondo moral y psicológico que esta moda revela.

En nuestro medio, el piercing viene penetrando paulatinamente en diversas capas de la sociedad. Al respecto, comenta la psicóloga Ana Cecilia Pareja: “La gran mayoría de jóvenes que se hace estas perforaciones en el rostro y en las partes más sensibles de sus cuerpos proviene de hogares de padres divorciados y son emocionalmente inestables. No tienen un modelo a seguir y actúan llevados por la moda. Estos muchachos son los hippies modernos que copian todo lo que llega de otras culturas para llamar la atención. Todo lo contrario ocurre con las personas que vienen de familias bien cimentadas”.1

Cristo ante Pilatos (detalle), H. Bosch, 1450-1516 — Museo de Arte, Gantes

Un historiador del arte, Denis Bruna,2 investigó antecedentes de la degradante moda en el mundo cristiano. En el pagano, no lo necesitaba, pues los indios americanos y salvajes africanos aún acostumbran deformar su cuerpo con artificios hasta los más sádicos y supersticiosos. En pinturas del final de la Edad Media, Bruna descubrió individuos con el rostro traspasado por anillos, cadenas, pendientes o broches. En un Via Crucis de Hieronymus Bosch [El Bosco], los verdugos de Nuestro Señor aparecen con piercing, con el rostro agujereado por anillos. Una comadrona histérica, un viejo lúbrico e infieles también llevan esos piercing como estigmas de infamia.

Otrora un símbolo de castigo, hoy está de moda...

En la Edad Media, ciertos crímenes merecedores de una execración especial, como falso testimonio y graves injurias a la autoridad, podían ser castigados con un piercing en la lengua. El arete masculino, despreciado en los tiempos de fe, volvió en la renacentista corte de los Valois, decadente y afeminada, pero se extinguió junto con esa dinastía.

Es sorprendente notar que, casi dos mil años después de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, la humanidad que rechazó a la Iglesia y la Civilización Cristiana se disputa, para clavar en sus carnes, las señales que antiguamente los pintores ponían en los torpes semblantes de los verdugos que atrozmente crucificaron al Cordero sin mancha, nuestro Divino Redentor.     


Notas.-

1. Cf. El acerado look de los rostros con piercing, in La República, Lima, 19 de agosto del 2004.
2. Cf. Denis Bruna, Piercing. Sur les traces d’une infamie médiévale, Textuel, París, 2001.



‹ ¿Concuerda la doctrina católica con la teoría de la evolución de Darwin? Estirpes familiares II ›
Estirpes familiares II ›
‹ ¿Concuerda la doctrina católica con la teoría de la evolución de Darwin?



Tesoros de la Fe N°33 setiembre 2004


La Natividad de María
La dictadura del piercing Estirpes familiares II La Natividad de María ¿Qué es la Oración? San Jerónimo ¿Concuerda la doctrina católica con la teoría de la evolución de Darwin?



 Artículos relacionados
Tolerancia e intolerancia I - El verdadero equilibrio Vivimos en la era de la tolerancia indiscriminada. Todas las opiniones son permitidas. Se tolera todo, excepto a aquel que no transige con el error. A éste los «tolerantes» no lo toleran, y mueven contra él una tenaz persecución...

Leer artículo

El barroco peruano La civilización cristiana en América Latina ha dejado un admirable legado cultural y artístico, que atrae cada vez más al estudioso europeo. Ese patrimonio es particularmente rico e importante en el Perú...

Leer artículo

Símbolos religiosos en lugares públicos Los medios de comunicación informan de ciertos arbitrios legales para que se remuevan los símbolos religiosos de “lugares de amplia visibilidad y de atención al público”, en diversas partes del mundo. Medidas análogas, de alcance más o menos restrictivo, han sido noticiadas aquí y allá...

Leer artículo

Fray Martín de la Caridad En una mañana de domingo, en la ciudad de Lima, el marqués Francisco Pizarro conversaba con algunos amigos después de haber asistido a la Santa Misa, cuando su palacio fue invadido por conspiradores que venían a vengarse de la energía con que reprimiera una revuelta en la que se habían visto envueltos...

Leer artículo

Falsa noticia sobre Lourdes Una falsa información buscando desacreditar al santuario de Lourdes circuló por la gran prensa, en general, ávida de escándalos y anticristianismo...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino