Estimados amigos: En su edición de mayo de 1967, la revista “Catolicismo” publicó un artículo de autoría de Antonio Augusto Borelli Machado, titulado “Simple relato de lo que sucedió en Fátima cuando Nuestra Señora apareció”, con motivo del cincuentenario de las célebres apariciones de la Santísima Virgen a los tres pastorcitos Lucía, Francisco y Jacinta, en Portugal. Un brillante y condensado estudio que posteriormente comenzó a ser difundido en forma de libro bajo el título “Fátima, ¿Mensaje de tragedia o de esperanza?”. A lo largo de las décadas, la obra —ampliamente documentada— fue siendo enriquecida por su autor con importantes actualizaciones. Traducido a 20 idiomas (incluyendo el ucraniano y el ruso), se abrió paso por el mundo entero con 230 ediciones que en su conjunto superan los 4,5 millones de ejemplares. Solo en el Perú se imprimieron cinco ediciones, con un total de 31 mil ejemplares, cifra que muy pocos libros consiguen vislumbrar en nuestro país. El Dr. Borelli, desde muy joven, fue contado entre los seguidores y discípulos de Plinio Corrêa de Oliveira, a quien trató muy estrechamente. Como reconocido escritor mariano, redactó numerosos artículos, participó en conferencias y brindó entrevistas sobre su especialidad. Elaboró asimismo un sustancioso estudio que tituló “El Rosario, la gran solución para los problemas de nuestro tiempo”, publicado en 1993 y que alcanzó los 260 mil ejemplares. Luego de una fecunda vida dedicada al apostolado, la Divina Providencia lo llamó a su seno el pasado 5 de junio, en São Paulo, a los 92 años de edad. ¡Que su bella alma por la misericordia de Dios descanse en paz! Como un homenaje póstumo, reproducimos aquí un extracto de su libro sobre el rosario. En Jesús y María, El Director
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El Santo Rosario La gran solución para nuestro tiempo |
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En las costumbres de la Iglesia, reflejos de su santidad En la Iglesia Católica —como era en los buenos tiempos anteriores al modernismo—, cuando un obispo entraba en agonía, inmediatamente la primera preocupación de la Iglesia era enviar a un sacerdote para que lo confesara y le perdonara sus pecados. Si fallecía, comenzaban las oraciones por su alma, para liberarlo del Purgatorio... |
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Tu fe te ha salvado Los hechos referentes a nuestro Divino Salvador que hasta ahora hemos relatado nos lo dan a conocer, especialmente, como hombre. Pero los milagros nos lo dan a conocer como Dios, puesto que, siendo los milagros efectos que superan a toda fuerza creada, no pueden venir sino de Dios, único Ser que no ha sido creado, único Ser omnipotente y Señor de todas las cosas y único que, por consiguiente, puede suspender las leyes de la naturaleza... |
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Vitrales de la catedral de Chartres El espíritu de la Iglesia es el espíritu de Dios: sabe unir lo práctico a lo bello. De tal manera que, al ver una obra de arte, se nota que en ella se utiliza lo práctico casi sin pensar en él, y se admira lo bello como si sólo él existiese... |
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Urge una encíclica que condene la “teoría de género” El término género se refiere a las dos categorías, masculina y femenina, en que se dividen los seres humanos y la mayoría de los seres vivos en función de las diferencias anatómicas y fisiológicas de los órganos reproductivos y las características sexuales secundarias... |
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Se necesitan Babettes El personaje del título es una joven francesa que, obligada a huir de la guerra, va a parar a una aldea en Dinamarca, notable por su protestantismo rígido y puritano... |
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