Estimados amigos: Por ocasión de la celebración en Paray-le-Monial del centenario de la Consagración del género humano al Sagrado Corazón de Jesús, realizada por León XIII el 11 de junio de 1899, Juan Pablo II envió un mensaje en el cual acentúa la unión de la devoción al Corazón de Jesús y al Corazón de María Santísima: “Después de san Juan Eudes, que nos enseñó a contemplar a Jesús —el Corazón de los corazones— en el Corazón de María, y hacer con que amásemos estos dos corazones, el culto prestado al Sagrado Corazón se expandió”. A quien desee practicar un verdadero amor al prójimo, nada debe importar más que el conocimiento de las devociones providenciales con que el Espíritu Santo enriquece a la Santa Iglesia en cada época, para el provecho de las almas. En Fátima, la Santísima Virgen prometió la salvación a quien abrace la devoción a su Inmaculado Corazón. Si queremos salvar a la humanidad, difundamos el medio providencial para su salvación. Al respecto, Plinio Corrêa de Oliveira escribió: “El día en que haya legiones de personas verdaderamente devotas del Corazón Inmaculado de María, el Corazón de Jesús reinará sobre el mundo entero. En efecto, estas dos devociones no se pueden separar. La devoción a María Santísima es la atmósfera propia de la devoción a Nuestro Señor. El verano trae las flores y los frutos. La devoción a la Santísima Virgen genera como fruto necesario el amor sin reservas a Nuestro Señor Jesucristo. El día en que la humanidad se vuelva a Jesús por María, el mundo se habrá salvado”. En los últimos tres siglos, ninguna devoción despertó más la piedad de los fieles, fue objeto del mayor desvelo y atención del Magisterio, ni atrajo más la antipatía y los ataques de la impiedad, que la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. En Jesús y María,
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Sagrado Corazón de JesúsRemedio para un mundo en crisis |
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La Palabra del Sacerdote Como este último es un tema de actualidad, dejaré para otra ocasión el asunto más fundamental: ¿por qué Dios, que es infinitamente bueno, envía al infierno a los pecadores impenitentes?... |
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La Virgen del Viernes Santo Es una imagen de tamaño casi natural y que nos representa muy vivamente a María Santísima en el misterio de sus Dolores, levemente inclinada hacia un lado, conmovida por tanto sufrimiento, con un pañuelo de seda en sus manos para apagar tantas lágrimas... |
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Nuestra Señora de Guadalupe Bellísima imagen de madera policromada, vestida y con cabellera, de unos 70 cm. de alto, de rostro muy agraciado y devoto, así como el Niño Dios, que sostiene en su mano izquierda mientras que con la diestra lo estrecha amorosamente contra su pecho... |
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La Santísima Virgen de Cocharcas «Cocharcas» significa en quechua «pantano» o «lugar cenagoso». En la noche oscura del paganismo, en medio de un lodazal, surgió el lirio de la devoción a la purísima Virgen de la Candelaria. Encandiló al indio y lo condujo a la práctica de la religión verdadera... |
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Nuestra Señora del Milagro de Lima Hoy ponemos al alcance del lector uno de los más notables hechos de la epopeya evangelizadora, la historia de la piadosa imagen de la Inmaculada Concepción que se venera en una capilla contigua a la iglesia de San Francisco, bajo la advocación de Nuestra Señora del Milagro de Lima... |
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