Alfred Guillou, 1887, Museo de Felipe Barandiarán Estamos en la Bretaña. Es la fiesta de Santa Ana, 26 de julio, patrona de los marineros y de toda la región francesa. Siguiendo una línea serpentina, una flotilla de veleros y botes de remos regresan de la romería. Las jóvenes del primer bote tuvieron el privilegio ese año de escoltar la imagen dorada de la Inmaculada. Por eso visten el traje blanco de las hijas de María, con su medalla milagrosa como emblema, colgada sobre el pecho por una cinta azul. Llevan el típico sombrero bretón, llamado cornette (cucurucho) y sus rostros muestran serena compenetración y alegría. Dos curtidos hombres de mar arrastran el bote en la orilla, hasta la arena, para que puedan descender sin mojarse. La luz rosada del sol poniente se funde en los reflejos del mar en calma, entremezclando velas y estandartes, transmitiendo una impresión de serenidad y profunda piedad popular. La procesión de botes ha cruzado la bahía y ahora regresa a Concarneau. Es el gran perdón de Sainte Anne de Fouesnant (así llaman en Bretaña a estas romerías). * * * Manifestación pública de fe que reafirma la misión de la Iglesia y el derecho de la religión católica a no recluirse en la esfera privada, sino a tomar parte en la actividad social, transmitiendo su luz y su vida a la cultura y a la civilización. * * * Santa Ana es festejada en la Bretaña francesa, su patrona, desde tiempos remotos. Pero fue en 1625 cuando se le apareció a un hombre honrado de Keranna, cerca de Auray, pidiéndole que reedificara la ermita que hacía 924 años y seis meses allí existía. En efecto, de forma también milagrosa, en un campo cercano encontraron enterrada una imagen muy deteriorada de la santa que pertenecía al siglo VII. Hoy en día, el Santuario de Sainte-Anne d’Auray es uno de los tres más importantes de Francia, con numerosas peregrinaciones. Pero debido a las grandes distancias a cubrir, desde el principio se crearon otras romerías secundarias. Así, en 1683 fue reconstruida también en Fouesnant una capilla dedicada a Santa Ana para revivir la romería. La capilla se encuentra a cuatro kilómetros de la orilla. En este lienzo, Guillou enfatiza el fervor de los pescadores de Concarneau por su santuario de Fouesnant.
|
Espada de fuego del Señor Dios de los Ejércitos |
|
¿Por qué Dios permite las calamidades? Muchas personas me han preguntado qué se debe pensar acerca de la tragedia causada por las tormentas en el estado brasileño de Rio Grande do Sul. Me gustaría aprovechar esta oportunidad para responder no solo a esta pregunta, sino también a una cuestión más general: si permitir las catástrofes —que causan tanto sufrimiento a muchas personas— es compatible con la infinita bondad de Dios... |
|
|
¿Qué motiva a un pastor bautista a abandonar su religión y entrar en la Iglesia Católica? ¿Qué llevaría a un pastor bautista con una larga trayectoria a abandonar su religión e ingresar en la Iglesia Católica, que antes rechazaba?... |
|
San Elías, el profeta de fuego El día 20 de julio, la Iglesia conmemora la fiesta de Elías, el profeta de fuego, que se consumía de celo por el Señor, Dios de los ejércitos, nueve siglos antes de la venida del Redentor... |
|
Hace 470 años el Japón nacía a la fe católica Poco se sabía entonces a respecto de aquel país del Extremo Oriente, si bien que, algunos siglos atrás, Marco Polo escribiera en las memorias de sus viajes que “a 1500 millas de la China había una gran isla, conocida como Cipango. El pueblo es de tez clara, alegre, de bellas facciones, y muy ceremonioso…”... |
|
La función social de la riqueza El Evangelio recomienda el desapego de los bienes de la tierra. Ese desapego no significa que el hombre deba evitar su uso, sino solamente que los debe usar con superioridad y fuerza de alma, así como con templanza cristiana, en lugar de dejarse esclavizar por ellos... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino