Ambientes Costumbres Civilizaciones En las costumbres de la Iglesia, reflejos de su santidad

Plinio Corrêa de Oliveira

Muerte de un obispo, anónimo del siglo XV – Témpera sobre tabla con fondo dorado, Museo Nacional de Arte de Cataluña

En la Iglesia Católica —como era en los buenos tiempos anteriores al modernismo—, cuando un obispo entraba en agonía, inmediatamente la primera preocupación de la Iglesia era enviar a un sacerdote para que lo confesara y le perdonara sus pecados. Si fallecía, comenzaban las oraciones por su alma, para liberarlo del Purgatorio.

Si se trataba de un obispo santo, los fieles intentaban obtener alguna reliquia suya y rezaban por él.

Este es el equilibrio de la Iglesia Católica, inspirada por el Espíritu Santo. Hay un espíritu de verdad en este admirable equilibrio, por el cual Ella aclama las virtudes de sus miembros con admiración, con seriedad, con una enorme confianza, pero al mismo tiempo con la noción de que los hombres pueden ser pecadores y miserables. Por eso hay que rezar por ellos.

Se encargaban misas en las iglesias y se convocaba al pueblo para rezar por el alma del obispo. Todo equilibradamente, como quien dice: “Vamos a rezar por el miserable que fue tan formidable, pero puede ser que este buen obispo esté pagando en el Purgatorio por las faltas que cometió”.

Esas eran las costumbres de la Iglesia, señalando los aspectos formidables y las facetas miserables de la naturaleza humana. Este equilibrio nos proporciona una paz de alma extraordinaria y nos hace bien incluso para los nervios. En paz, la Iglesia actúa sin ocultar nada.

En esta forma de actuar entra la sabiduría de la Iglesia, entra la virtud de la justicia impregnada de bondad. Es una síntesis de las virtudes. Todo en la Iglesia es razonable, no es solo una actitud emocional, sino que en todo existe una sólida razón de ser.

Las manifestaciones públicas en honor al Santísimo Sacramento La bendición del campo en 1800
La bendición del campo en 1800
Las manifestaciones públicas en honor al Santísimo Sacramento



Tesoros de la Fe N°287 noviembre 2025


Santuario universal por las almas del Purgatorio
Palabras del Director Nº 287 – Noviembre de 2025 La más hermosa de todas las oraciones después del padrenuestro El discreto resurgimiento del catolicismo en Europa Nuestra Señora de Montligeon Necesidad de los recursos de la Iglesia para nuestro “último viaje” San Teodoro el Estudita Las manifestaciones públicas en honor al Santísimo Sacramento En las costumbres de la Iglesia, reflejos de su santidad La bendición del campo en 1800



 Artículos relacionados
El Escapulario del Carmen, prenda segura de salvación La mayoría de los católicos vive hoy con la ilusión de que irá al cielo, sin tener que hacer el menor esfuerzo para merecerlo. Practican bien o mal los Mandamientos, van a misa cuando quieren, rezan cuando les apetece o necesitan alguna gracia y, por lo demás, dejan todo para el último momento...

Leer artículo

Nuestra Señora de Pötsch El Stephansdom, la bella y venerable catedral de san Esteban, edificada hace más de 700 años, es el símbolo de la ciudad de Viena y uno de los más expresivos monumentos góticos que aún restan en la Austria de hoy...

Leer artículo

Prohíben rezar por los difuntos “Las puertas de la capilla permanecen cerradas durante las horas de atención del cementerio; la cruz y la Biblia fueron removidas y las campanas, que tocaban al menos dos veces al día, no funcionan más...

Leer artículo

¿Por qué Jesús llamó “mujer” a su madre en las bodas de Caná? María Santísima ordenó a los sirvientes: “Haced lo que él os diga” (Jn 2, 5), y Jesús mandó que llenaran las tinajas de agua y la convirtió en vino...

Leer artículo

El portón del Palais de Justice En la bella fachada del Palais de Justice (Palacio de Justicia), en París, el estilo es casi todo medieval, aunque las ventanas y un frontis superior, en el último lance, recuerden más al Renacimiento: son desfiguramientos renacentistas...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino