Pinceladas La bendición del campo en 1800

Salvador Viniegra, 1887, Museo de Málaga

La procesión se ha detenido. El aire es fresco, la atmósfera luminosa, el ambiente diáfano. Son de las primeras horas de esta mañana de primavera. El cielo es aún pálido, casi blanco. Sobre el verde prado despuntan prematuras hierbecillas.

Cortando el silencio de los campos, se alza pausada la carrasposa voz del viejo sacerdote: —Señor, Padre santo, que mandaste al hombre que guardara y cultivara la tierra, te suplicamos que nos concedas siempre cosechas abundantes, des fertilidad a nuestros sembrados y, alejando de nuestros campos las tormentas y el granizo, las semillas puedan germinar con abundancia, por Jesucristo Nuestro Señor. Todos al unísono, responden: —¡Amén!

Con el hisopo asperge los campos en las cuatro direcciones de los puntos cardinales. En torno a la Virgen, que domina la planicie bajo el palio de su rico pedestal de plata, su trono, se congrega todo el pueblo. Lucen sus mejores galas, a la goyesca, con pañuelos anudados sobre la cabeza o redecillas. La ceremonia se reviste de la máxima solemnidad: han sacado los estandartes y pendones de las cofradías, se portan faroles, dos monaguillos voltean sus turíbulos con brío exhalando nubes blancas de incienso que se deshilachan en la atmósfera.

Frente al sacerdote, cerrando el círculo que se ha formado para la ceremonia, la cruz procesional de guía, ladeada por dos acólitos revestidos con lujosas dalmáticas. A uno le vemos agachado intentando encender el cirio en una de las linternas, apagado por la suave brisa de la mañana. Todo transcurre con la naturalidad de la vida del campo, sin perder nada de su solemnidad.

El silencio respetuoso de los campesinos, el gesto ritual del sacerdote, la actitud devota de los personajes revela una atmósfera especial, en donde lo humano y lo divino confluyen. La tierra, la fe y el esfuerzo humano se entrelazan.

En los corazones, la esperanza de una buena cosecha, que se vean libres de las tormentas, del granizo o las heladas. Súplica silenciosa y vehemente. Y en consonancia, como buenos labriegos, la mirada puesta en el cielo, siempre en el cielo.

En las costumbres de la Iglesia, reflejos de su santidad Palabras del Director Nº 287 – Noviembre de 2025
Palabras del Director Nº 287 – Noviembre de 2025
En las costumbres de la Iglesia, reflejos de su santidad



Tesoros de la Fe N°287 noviembre 2025


Santuario universal por las almas del Purgatorio
Palabras del Director Nº 287 – Noviembre de 2025 La más hermosa de todas las oraciones después del padrenuestro El discreto resurgimiento del catolicismo en Europa Nuestra Señora de Montligeon Necesidad de los recursos de la Iglesia para nuestro “último viaje” San Teodoro el Estudita Las manifestaciones públicas en honor al Santísimo Sacramento En las costumbres de la Iglesia, reflejos de su santidad La bendición del campo en 1800



 Artículos relacionados
María Antonieta En este cuadro, la reina de Francia María Antonieta (1755-1793) sostiene una rosa con tanto arte, que parece estar mostrando la flor a quien contempla el cuadro, pero en realidad está diciendo: Mírame y percibe cómo la rosa es un símbolo de mí misma...

Leer artículo

La cobardía de los buenos fomenta la audacia de los malos Es de advertir que en este orden de cosas que pertenecen a la fe cristiana hay deberes cuya exacta y fiel observancia, si siempre fue necesaria para la salvación, lo es incomparablemente más en estos tiempos...

Leer artículo

¿Cómo tratar a las mascotas? Quisiera saber qué dice la doctrina católica a respecto de la ropa para mascotas. ¿Se puede? ¿O es algo sin sentido? Agradezco desde ya su aclaración...

Leer artículo

El Sacramento del Matrimonio - I Aterradoras son las estadísticas sobre el matrimonio en las últimas décadas. ¡Cuántos entrelazan sus manos sin la bendición de la Iglesia! ¡Qué grande y aterrador es el número de divorcios! ¿Quién puede medir la multitud de uniones infelices y pecaminosas?...

Leer artículo

El Islam y el suicidio de Occidente El Islam está a la orden del día. Por eso juzgamos oportuno ofrecer a nuestros lectores una entrevista a nuestro colaborador Luis Sergio Solimeo, que acaba de publicar en los Estados Unidos un libro sobre el Islam, en el que trata de su actual expansión en Occidente, sus doctrinas y su origen...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino