Palabras del Director Nº 131 - Noviembre 2012 - Año XI

Estimados amigos:

¿Una aparición de la Virgen en el África? ¿Quién lo diría? –Sí, efectivamente. Y una aparición aprobada por la Iglesia. Y es más: ¡en pleno siglo XX!

Seguramente nuestros lectores nunca habían oído hablar de la localidad de Kibeho, en Ruanda, conocida como el «Pays des mille collines» - la tierra de las mil colinas. Pues bien, allí la Santísima Virgen no se apareció una, sino varias veces. Y en ellas habló de la inminencia de un castigo, el cual se verificó trágicamente, a causa de las repetidas ofensas a Dios Nuestro Señor. Tal es la historia de Nuestra Señora de Kibeho, que nuestro colaborador Valdis Grinsteins nos describe con impresionante realismo para la sección Página Mariana.

* * *

Asimismo, tenemos la satisfacción de unirnos a los homenajes que el católico pueblo de Hungría rinde a lo largo de este año a la memoria del Eminentísimo Cardenal József Mindszenty, con motivo del 120º aniversario de su natalicio. Según informa nuestro corresponsal en Viena, Carlos Eduardo Schaffer, sabemos de la plena rehabilitación legal, moral y política que el venerado Siervo de Dios, cruelmente perseguido por el régimen comunista, ha alcanzado finalmente.

«Tu gloria Jerusalem, tu laetitia, Israel, tu honorificentia populi nostri» (Judith 15, 10). Eres tú la gloria de la Iglesia, eres tú la alegría de los fieles, eres tú la honra de los que continúan en la lucha sacrosanta – escribió el Prof. Plinio Corrêa de Oliveira a su respecto en 1974, analizando uno de los momentos más dramáticos de la vida del célebre Purpurado.

Deseando a todos ustedes una provechosa lectura, me despido hasta el próximo mes.

En Jesús y María,

El Director
Ambiente aristocrático - ambiente popular El hombre no es dueño de su vida
El hombre no es dueño de su vida
Ambiente aristocrático - ambiente popular



Tesoros de la Fe N°131 noviembre 2012


Nuestra Señora de Kibeho Las apariciones, el aviso y el castigo
Nº 131 - Noviembre 2012 - Año XI El hombre no es dueño de su vida Hungría festeja el 120º aniversario del nacimiento del heroico Cardenal Mindszenty Las apariciones de Kibeho, el aviso y el castigo Quien en Dios confía, no será confundido San Odón de Cluny Confesión y crisis en la Iglesia Ambiente aristocrático  ambiente popular



 Artículos relacionados
El pecado hace desgraciados a los pueblos Ciertamente que Dios nunca ni por nada abandona a su Iglesia; por lo cual nada tiene esta que temer de la maldad de los hombres. Pero no puede prometerse igual seguridad a las naciones cuando van degenerando de la virtud cristiana...

Leer artículo

Nada mejor que la canción de cuna de una madre La música adecuada puede tener un efecto de sosiego en los bebés. Por eso hay quien defiende que se les haga escuchar fragmentos serenos de música clásica para contribuir a su formación. Sin embargo, no es Mozart quien más impacto tiene en los bebés...

Leer artículo

El mensaje de Fátima, hoy más urgente que nunca Al fallecer la hermana Lucía el 13 de febrero de 2005 a la edad de 97 años, algunas personas preguntaron si la muerte de la última vidente cerraba el ciclo de Fátima, y si el mensaje de la Santísima Virgen a los tres pastores es todavía oportuno...

Leer artículo

Moderación, la gran exageración de nuestra época RESUMAMOS EN DOS PALABRAS nuestro artículo anterior. La exageración es un defecto que puede corromper cualquier virtud. El amor a la patria, por ejemplo, es una cualidad, pero la estatolatría es un defecto. La justicia también es una cualidad, pero su exageración puede transformarla en dureza y hasta en crueldad. La intransigencia es una virtud, pero si es llevada al exceso puede llegar al sectarismo. Y así en adelante...

Leer artículo

Tatuajes y dictadura de la moda Grabados en la piel de jóvenes y ancianos, hombres y mujeres, desempleados y ejecutivos, huelguistas y ministros de Estado, los tatuajes están por todas partes. Quizá más en unos que en otros, pero una cosa es segura: hace años que salieron de las celdas de las cárceles y de las tabernas portuarias donde, no hace mucho, parecían confinados para siempre...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino