Palabras del Director Nº 104 - Agosto 2010 - Año IX
Estimados amigos:

Siracusa es una ciudad predilecta de la Santísima Virgen. Evangelizada primero por San Pablo y después por San Marciano, discípulo de San Pedro, vio florecer en sus catacumbas en los siglos II y III la devoción a la Madre de Dios, atestiguada por venerables monumentos de piedad erigidos al interior de tales refugios.

Bajo el Pontificado de San Gregorio Magno (590-604), un templo del siglo V a.C., levantado en homenaje a la diosa Minerva, fue dedicado a la Natividad de María y es ahora su Catedral.

La portentosa lacrimación de una simple imagen de yeso del Inmaculado Corazón de María, ocurrida en esa ciudad entre el 29 de julio y el 1º de agosto de 1953, conmovió no sólo a Sicilia sino a toda Italia y al mundo entero. La ciencia certificó que se trataba de verdaderas «lágrimas humanas»; los milagros se sucedieron uno tras otro y la Iglesia aprobó su devoción.

En Lourdes, la Santísima Virgen, con la fisonomía iluminada por una discreta sonrisa, formuló a través de Santa Bernardita un insistente llamado a la penitencia. En Fátima, sin embargo, Nuestra Señora se presentó con un semblante «serio y con aire de suave censura», y anunció un terrible castigo si la humanidad no atendiera sus pedidos de oración, penitencia y enmienda de vida. Finalmente en Siracusa (como también en Nueva Orleans en 1972), la Madre de Dios no encontró lenguaje más adecuado para expresarse que el del prolongado llanto.

¿Cuál es su significado? El lector podrá deducirlo, conociendo la historia de esta advocación mariana, narrada por nuestro colaborador Umberto Braccesi, desde Sicilia.

En Jesús y María,

El Director
‹ Dos ideales: el Derecho y la máquina Nada más saludable que el recuerdo de los novísimos ›
Nada más saludable que el recuerdo de los novísimos ›
‹ Dos ideales: el Derecho y la máquina



Tesoros de la Fe N°104 agosto 2010


La Virgen de las Lágrimas de Siracusa
Nº 104 - Agosto 2010 - Año IX Nada más saludable que el recuerdo de los novísimos Coca-Cola: Sabor de un enigma Es necesario saber dar y negar La Virgen de las Lágrimas de Siracusa Santa Juana de Chantal Aspectos éticos y morales de los anticonceptivos Dos ideales: el Derecho y la máquina



 Artículos relacionados
Reflexiones para la Pascua La Resurrección representa el triunfo eterno y definitivo de Nuestro Señor Jesucristo, el desbaratamiento completo de sus adversarios y el argumento máximo de nuestra fe. San Pablo afirma que si Cristo no hubiese resucitado, vana sería nuestra fe. Es en el hecho sobrenatural de la Resurrección...

Leer artículo

Chambord, un castillo de ensueño Chambord es el más imponente castillo del Valle del río Loira. Su amplia silueta se refleja a la distancia en las aguas de un pequeño río canalizado que corre al norte y al este de sus jardines, separándolo del frondoso bosque que lo circunda...

Leer artículo

Santa Margarita Clitherow SE PUEDE AFIRMAR que no existe odio mayor que aquel que se levanta contra la verdad religiosa. Tenemos un ejemplo de ello en el refinamiento de crueldad con que fueron tratados los primeros cristianos. Y también en el sufrimiento de los católicos durante la seudo Reforma Inglesa de los siglos XVI y XVII...

Leer artículo

San Zacarías I No existen datos referentes a san Zacarías antes de su elevación al solio pontificio. Apenas se sabe que era de origen griego, establecido en Calabria, y que su padre se llamaba Policronio...

Leer artículo

La transfiguración de Jesucristo Cierto día, El Redentor condujo a Pedro, Santiago y Juan sobre el Tabor, que es un monte alto de Palestina. Sobre este monte y en presencia de dichos apóstoles, se transfiguró de tal modo que su semblante resplandecía como el sol y sus vestiduras quedaron blancas como la nieve...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino