Palabras del Director Nº 156 - Diciembre 2014 - Año XIII
Estimados amigos:

A nuestros asiduos lectores, llegado el momento de augurarles una Santa Navidad y un Año Nuevo 2015 colmado de las maternales bendiciones de la Señora de Fátima, les ofrezco también un trecho (con ligeras adaptaciones) del último mensaje de Navidad que nos dejara el añorado Prof. Plinio Corrêa de Oliveira, que me impresionó hondamente por su inspirado carácter, y cuyas palabras hago ahora mías:

"Sea en la sublime noche de Navidad, sea en la noche de Año Nuevo, cargada de preocupaciones y de esperanzas, depositemos todos nuestros anhelos a los pies del Niño Dios, que sonríe misericordioso bajo las miradas embelesadas de María y José. Supliquémosles que los días venideros conozcan, por la gracia de Dios, regeneraciones transformadoras y, así, la moralidad general, hoy en catastrófica decadencia, se yerga nuevamente al suave y victorioso soplo de la fe.

"Que la Santa Iglesia se desprenda por fin de la crisis dramática en que vive en estos días de confusión y de angustia, y que sea reconocida por todos los pueblos como la única Iglesia verdadera del único Dios verdadero, como inspiradora y Madre de todo bien espiritual y temporal. Y que, abriéndole cada hombre a Ella sus corazones, Ella ilumine con esplendor solar a todos los individuos, las familias, las instituciones y las naciones.

"Éstos son los votos que formulamos, en el umbral de este año, los cuales hago extensivos cordialmente a todos nuestros lectores y a sus respectivas familias.

"Por la intercesión victoriosa de María, nuestras súplicas serán atendidas".

En Jesús y María,

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Tesoros de la Fe N°156 diciembre 2014


Dulce Jesús mío
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