Palabras del Director Nº 161 - Mayo 2015 - Año XIV

Estimados amigos:

¿Cuál es la credibilidad de las apariciones de la Virgen María en Fátima? La fascinante historia del padre Manuel Nunes Formigão, que publicamos como Tema del Mes en esta edición, abre el camino para la respuesta que la Iglesia daría, por los labios del Papa Pío XII, el día 8 de mayo de 1950: "Ya pasó el tiempo en que se podía dudar de Fátima".

El día 3 de octubre de 1930, el obispo de Leiría declaró dignas de crédito las apariciones y autorizó oficialmente el culto a Nuestra Señora de Fátima. Las revelaciones contenidas en las cuatro memorias de la hermana Lucía, escritas entre 1935 y 1941, dieron un nuevo impulso al confirmarse hechos previstos por la Virgen, como el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Pío XII a través de su legado pontificio, coronará a la imagen de la Virgen de Fátima en la capilla de las apariciones, el 13 de mayo de 1946.

A partir de ahí, las imágenes peregrinas comienzan a recorrer el mundo, esparciendo la devoción en todas partes. El 13 de mayo de 1967, el Papa Paulo VI visita Fátima, celebrando allí el cincuentenario de la primera aparición. El Papa Juan Pablo II visitó el Santuario en tres ocasiones: 13 de mayo de 1982, 13 de mayo de 1991 y 13 de mayo del 2000, cuando beatificó a los videntes Francisco y Jacinta.

Pero la historia de Fátima no termina con la revelación hecha por la Santa Sede, el 26 de junio del 2000, del llamado "tercer secreto", ni con el fallecimiento de la principal vidente —la hermana Lucía— en febrero de 2005. Un cuidadoso análisis del mensaje de la Santísima Virgen nos indica los rumbos que la Iglesia y la humanidad deben seguir en los próximos siglos, y pasa por la enorme lucha entre el bien y el mal que se traba en nuestros días.

En Jesús y María,

La Catedral de Reims De Maria nunquam satis*
De Maria nunquam satis*
La Catedral de Reims



Tesoros de la Fe N°161 mayo 2015


El “cuarto vidente” Un protagonista clave de Fátima
Nº 161 - Mayo 2015 - Año XIV De Maria nunquam satis* Una religiosa nos habla a través de los siglos El “cuarto vidente” de Fátima Confianza filial en la Santísima Virgen El precursor: San Juan Bautista Santa Magdalena Sofía Barat La perfección del matrimonio La Catedral de Reims



 Artículos relacionados
El don de la filiación divina La verdad de la filiación divina en Cristo, que es intrínsecamente sobrenatural, es la síntesis de toda la revelación divina. La filiación divina es siempre un don gratuito de la gracia, el don más sublime de Dios para la humanidad...

Leer artículo

La cobardía de los buenos fomenta la audacia de los malos Es de advertir que en este orden de cosas que pertenecen a la fe cristiana hay deberes cuya exacta y fiel observancia, si siempre fue necesaria para la salvación, lo es incomparablemente más en estos tiempos...

Leer artículo

Palmeras imperiales Aquellas palmeras ostentan, como vegetales, la belleza de las cosas directamente creadas por Dios. Es un alineado de palmeras muy bonito, grandioso, proprio a determinar movimientos de alma de entusiasmo. ¿Por qué entusiasma? Si el entusiasmo es bueno, aquello debe agradar los elementos de orden que existen en el hombre...

Leer artículo

No tratemos a los lobos como si fueran ovejas perdidas* Una visión unilateral de la parábola del Buen Pastor lleva a algunos a abandonar a las ovejas fieles para ir en busca del lobo, ponerlo cariñosamente sobre los hombros, e introducirlo en el redil...

Leer artículo

San Francisco de Fátima Todo parece indicar que el motivo principal de las apariciones de la Virgen en Fátima, Portugal, en 1917, fue proclamar el triunfo de su Inmaculado Corazón...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino