Verdades Olvidadas Ni reticencias ni mitigaciones

Estatua de san Pablo en la Plaza de San Pedro

Hacer que los hombres conociesen más y más a Jesucristo y con un conocimiento que no se parase sólo en la fe, sino que se tradujera en las obras de la vida, esto es lo que se esforzó en hacer con todo el empeño de su corazón el Apóstol. Por eso enseñaba de tal manera los dogmas y preceptos todos de Cristo, que nada callaba ni mitigaba sobre la humildad, la propia abnegación, la castidad, el desprecio de las cosas humanas, la obediencia, el perdón de los enemigos y otras cosas semejantes. Y sin timidez declaraba cosas como estas: que es preciso elegir entre Dios y Belial, pues al mismo tiempo no se puede servir a entrambos; que a todos después de la muerte les aguarda un tremendo juicio; que no se puede transigir con Dios; y que hay que esperar la vida eterna si se cumple toda la ley, así como, por el contrario, si se condesciende con las pasiones y se abandona el deber, hay que esperar el fuego eterno. Porque nunca creyó el predicador de la verdad que debía abstenerse de tales materias, por parecer demasiado duras a quienes hablaba, a causa de la corrupción de los tiempos.

 

BENEDICTO XV, encíclica Humani Generis Redemptionem , del 15 de junio de 1917.

Palabras del Director Nº 177 - Septiembre de 2016 – Año XV Las apariciones del Ángel de la Paz: apremiante llamado a la seriedad
Las apariciones del Ángel de la Paz: apremiante llamado a la seriedad
Palabras del Director Nº 177 - Septiembre de 2016 – Año XV



Tesoros de la Fe N°177 setiembre 2016


Las apariciones del Ángel de la paz Apremiante llamado a la seriedad
Nº 177 - Septiembre de 2016 – Año XV Ni reticencias ni mitigaciones Las apariciones del Ángel de la Paz apremiante llamado a la seriedad ¿Dónde nació la Santísima Virgen? La transfiguración de Jesucristo San Vicente María Strambi: Modelo de misionero Islam, control de la natalidad y paternidad responsable El tulipán



 Artículos relacionados
El demonio: el gran mentiroso El influjo nefasto del demonio y de sus secuaces es habitualmente ejercitado a través del engaño, la mentira y la confusión...

Leer artículo

Santa Clara de Asís Una noche, cerradas las puertas del huerto, velaba como solía Rosa, en la angosta celdilla que había construido en él. Sintió que de improviso le faltaban las fuerzas tanto que temió un síncope peligroso. En vista de esto determinó recogerse al cuarto de su madre, comunicando primero esta resolución con el ángel...

Leer artículo

Mañana de la Resurrección Despuntan las primeras luces sobre el Monte de los Olivos. Dos discípulos corren hacia el sepulcro en la mañana de la Resurrección...

Leer artículo

De las penas del Infierno ¿Qué es, pues, el infierno? El lugar de tormentos (Lc 16, 28), como le llamó el rico Epulón, lugar de tormentos, donde todos los sentidos y potencias del condenado han de tener su propio castigo...

Leer artículo

¿De qué tratan la herejía arriana y la Teología de la Liberación? Quedaría muy agradecido si Ud. me explicara de qué tratan la herejía arriana y la Teología de la Liberación, señaladas por la revista en varias ocasiones como enemigas de una sana doctrina católica...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino