Verdades Olvidadas Ni reticencias ni mitigaciones

Estatua de san Pablo en la Plaza de San Pedro

Hacer que los hombres conociesen más y más a Jesucristo y con un conocimiento que no se parase sólo en la fe, sino que se tradujera en las obras de la vida, esto es lo que se esforzó en hacer con todo el empeño de su corazón el Apóstol. Por eso enseñaba de tal manera los dogmas y preceptos todos de Cristo, que nada callaba ni mitigaba sobre la humildad, la propia abnegación, la castidad, el desprecio de las cosas humanas, la obediencia, el perdón de los enemigos y otras cosas semejantes. Y sin timidez declaraba cosas como estas: que es preciso elegir entre Dios y Belial, pues al mismo tiempo no se puede servir a entrambos; que a todos después de la muerte les aguarda un tremendo juicio; que no se puede transigir con Dios; y que hay que esperar la vida eterna si se cumple toda la ley, así como, por el contrario, si se condesciende con las pasiones y se abandona el deber, hay que esperar el fuego eterno. Porque nunca creyó el predicador de la verdad que debía abstenerse de tales materias, por parecer demasiado duras a quienes hablaba, a causa de la corrupción de los tiempos.

 

BENEDICTO XV, encíclica Humani Generis Redemptionem , del 15 de junio de 1917.

‹ Palabras del Director Nº 177 - Septiembre de 2016 – Año XV Las apariciones del Ángel de la Paz: apremiante llamado a la seriedad ›
Las apariciones del Ángel de la Paz: apremiante llamado a la seriedad ›
‹ Palabras del Director Nº 177 - Septiembre de 2016 – Año XV



Tesoros de la Fe N°177 setiembre 2016


Las apariciones del Ángel de la paz Apremiante llamado a la seriedad
Nº 177 - Septiembre de 2016 – Año XV Ni reticencias ni mitigaciones Las apariciones del Ángel de la Paz apremiante llamado a la seriedad ¿Dónde nació la Santísima Virgen? La transfiguración de Jesucristo San Vicente María Strambi: Modelo de misionero Islam, control de la natalidad y paternidad responsable El tulipán



 Artículos relacionados
Santa María Soledad Torres Acosta El siglo XIX en España estuvo marcado por numerosos conflictos: la invasión napoleónica de la península ibérica, la inestabilidad política caracterizada por la alternancia de gobiernos liberales y conservadores, constantes guerras fratricidas, la persecución religiosa que condujo a la confiscación de bienes eclesiásticos y la implantación de leyes anticlericales, así como una aguda crisis económica derivada de la independencia de las naciones americanas...

Leer artículo

Lágrimas, milagroso aviso Los diarios del 21 de julio de 1972 publicaron una fotografía procedente de la ciudad de Nueva Orleans, en los Estados Unidos, en la cual se veía una imagen de Nuestra Señora de Fátima vertiendo lágrimas...

Leer artículo

¿Fuera de la Iglesia hay salvación? No hay conciliación posible. Y es por ello que esta declaración del Papa ha sorprendido y originado ­preocupación en casi todas partes...

Leer artículo

¿Se debe dar crédito a toda y cualquier aparición de Nuestra Señora? Según el Apocalipsis 7, 15 los santos prestan culto a Dios día y noche, por lo que les es imposible manifestarse en espíritu en este mundo. Valiéndose de ello, el diablo nos puede engañar, tomando la apariencia y la forma de alguno de ellos (2 Cor 11, 14)...

Leer artículo

San Enrique II Baluarte de la Iglesia contra los ataques de bizantinos y musulmanes, defensor de los derechos y prerrogativas del Papado, promotor de la reforma moral del clero y del celibato eclesiástico, incansable apóstol de los eslavos, san Enrique fue educado por san Wolfgang, obispo de Ratisbona, y se convirtió en el único emperador del Sacro Imperio en ser elevado a la gloria de los altares. Casado con santa Cunegunda, de la Casa de Luxemburgo, era cuñado de san Esteban, primer rey evangelizador de Hungría...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino