En el orden personal, la Providencia dispuso una afinidad y una amistad de convivencia que, salvo excepciones, es mayor que todas las demás: entre madre e hijo. Esta afinidad entre la madre y el hijo no tiene similitud con nada, a no ser con su arquetipo*, que son las relaciones de Nuestro Señor Jesucristo con la Santísima Virgen. Este es el arquetipo y el sueño de todo católico en materia de amistad. La madre ama a su hijo cuando es bueno. Sin embargo, no lo ama solo por ser bueno. Lo ama hasta cuando es malo. Lo ama simplemente porque es su hijo, carne de su carne y sangre de su sangre. Lo ama generosamente, e incluso sin buscar ninguna retribución. Lo ama en la cuna, cuando todavía no tiene capacidad de merecer el amor que le es dado. Lo ama a lo largo de la existencia, ya sea que suba al apogeo de la felicidad o de la gloria, o ruede por los abismos del infortunio e incluso del crimen. Es su hijo y todo está dicho. Sabemos que la bendición de la madre es preciosa condición para que la súplica del hijo sea escuchada, su alma sea firme y generosa, su trabajo sea honesto y fecundo, su hogar sea puro y feliz, sus luchas sean nobles y meritorias, sus venturas honradas y sus infortunios dignificantes.
Plinio Corrêa de Oliveira in A procura de almas com alma – Excertos do pensamento de Plinio Corrêa de Oliveira, recogidos por Leo Danielle, Edições Brasil de Amanhã, São Paulo, 1998, p. 226-227. * Arquetipo: Modelo original que sirve como pauta para imitarlo, reproducirlo o copiarlo; o prototipo ideal que sirve como ejemplo de perfección de algo.
|
Nostalgias del Pasado Tendencias sociales y religiosas del futuro |
|
Qué grande es el poder de la oración TODA MI FUERZA se encuentra en la oración y en el sacrificio; son las armas invencibles que Jesús me ha dado, y logran mover los corazones mucho más que las palabras. […]... |
|
San José de Calasanz ue con sorpresa que los habitantes del palacio del nobilísimo D. Pedro de Urgel, barón de Peralta de la Sal, en la católica España, vieron en 1561 a su hijo de cinco años de edad, corriendo por la casa armado con un puñal, que había tomado de la panoplia paterna, detrás de algo. ¿De qué? Se preguntaron a sí mismos... |
|
Verdadera Historia Un negro de Guinea, ajeno de toda instrucción en el arte de pintar, dirigida su mano de superior impulso, en el enlucido de polvo y estiércol de una antigua pared, pintó la soberana imagen de Cristo crucificado, y las de su Santa Madre dolorosa, y penitente Magdalena arrodillada al pie de la cruz. Cuanto aquella salió excelente y acabada en los primores del arte, tanto más carecían las otras de esa perfección. La pared que sirvió de tabla a la pintura, era de los corrales de la casa huerta de Diego Teves Manrique, confinante con la cofradía de negros angolas y otras castas, que había en el valle llamado vulgarmente Pachacamilla, cerca de la puerta occidental por donde se sale al camino del Callao... |
|
San José de Pignatelli y Moncayo Séptimo de los ocho hijos del príncipe Antonio Pignatelli y de la marquesa Francisca Moncayo, de la rama española de una nobilísima familia del reino de Nápoles... |
|
San Juan Leonardi Nacido en 1541 en Diecimo, en la provincia de Lucca (Italia), Juan Leonardi era el menor de los siete hijos de una familia de modestos agricultores... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino