Palabras del Director Mayo de 2019 – Año XVIII

Estimados amigos:

En su último libro titulado “Le soir approche et déjà le jour baisse” (La noche está avanzada y el día está cerca), el cardenal guineano Robert Sarah, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, aborda sin ambages la crisis que envuelve a la Esposa de Cristo: “La Iglesia atraviesa la experiencia de la noche oscura. El misterio de iniquidad la envuelve y la ciega”. Y añade: “La crisis que vive el clero, la Iglesia y el mundo es radicalmente una crisis espiritual, una crisis de la fe”. Ante la cual no debemos claudicar: “El diablo busca hacernos dudar de la Iglesia”, nos advierte el prelado.

Se trata pues de un llamado a la conversión y a la esperanza, en plena sintonía con el Mensaje de Fátima. Sostiene el cardenal: “permaneced serenos y confiados como la Virgen y san Juan al pie de la Cruz […] A pesar de la violencia de los ataques que pueda sufrir, la Iglesia no morirá. Es la promesa del Señor, y su palabra es infalible”.

Plinio Corrêa de Oliveira, al formular un paralelo entre el hijo pródigo y nuestra época, comentó el momento crucial en que “su espíritu embotado por el vicio adquirió nueva lucidez y su voluntad nuevo vigor, en la meditación de la situación miserable en que había caído. Tocado por la gracia, se encontró frente a la gran alternativa: arrepentirse o perseverar en el error”. El hijo pródigo escogió el bien. ¿Nos estaremos aproximando a ese momento?

En medio del caos y de la confusión en que vivimos, aparecen por doquier señales precursoras de un resurgimiento. Un ejemplo: lo que algunos publicistas llaman, despectivamente, “marketing de la nostalgia”. En realidad, aquella propaganda que explota las nostalgias del pasado nos está revelando profundas tendencias sociales y religiosas del futuro. Sobre este interesante asunto versa el Tema del Mes, al que se ofrece de cicerone nuestro colaborador y amigo Luis Dufaur.

En Jesús y María,

El Director

“Sed prudentes como serpientes y sencillos como palomas” El amor materno, sublimidad del género humano
El amor materno, sublimidad del género humano
“Sed prudentes como serpientes y sencillos como palomas”



Tesoros de la Fe N°209 mayo 2019


Nostalgias del Pasado Tendencias sociales y religiosas del futuro
Mayo de 2019 – Año XVIII El amor materno, sublimidad del género humano Risas intempestivas de los padres y una moraleja Una propaganda que explota nostalgias del pasado, revela tendencias del futuro La devoción a la Virgen y la elección de la vocación San Antonino de Florencia ¿Es lícito el matrimonio de un católico con alguien que no lo es? “Sed prudentes como serpientes y sencillos como palomas”



 Artículos relacionados
¿Por qué el tercer secreto de Fátima no fue divulgado en 1960? El 13 de julio de 1917, la Santísima Virgen transmitió a los tres pequeños videntes de Fátima un mensaje que no deberían revelarlo a nadie...

Leer artículo

Utopía asesina En julio de 2005 se dio la lúgubre conmemoración de los 30 años de la masacre de la población de Camboya por las tropas comunistas de Pol Pot. De aquel terrible acontecimiento poco se dijo...

Leer artículo

Un autor fecundo, tres luminosas obras Revolución y Contra-Revolución — En defensa de la Acción Católica — La libertad de la Iglesia en el Estado comunista...

Leer artículo

María en el Dogma A fin de proporcionar un conocimiento más profundo de la doctrina mariana y el consecuente incremento de la devoción a la Santísima Virgen, Tesoros de la Fe ofrece a sus lectores, en este mes de mayo dedicado especialmente a la Madre de Dios...

Leer artículo

“Dios está contento con vuestros sacrificios” Los tres niños se encontraban en la estrecha calle de Aljustrel comentando sus aventuras, cuando Lucía se fijó que casi bajo sus pies desnudos había un rollo grande de soga. Lo cogió descuidadamente, pero su aspereza le arañó en el brazo. Esto le sugirió una idea: —¡Mirad! ¡Esto hace daño! Podemos hacer un cinturón con la soga y ofrecer este sacrificio a Dios...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino