Estimados amigos: En su último libro titulado “Le soir approche et déjà le jour baisse” (La noche está avanzada y el día está cerca), el cardenal guineano Robert Sarah, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, aborda sin ambages la crisis que envuelve a la Esposa de Cristo: “La Iglesia atraviesa la experiencia de la noche oscura. El misterio de iniquidad la envuelve y la ciega”. Y añade: “La crisis que vive el clero, la Iglesia y el mundo es radicalmente una crisis espiritual, una crisis de la fe”. Ante la cual no debemos claudicar: “El diablo busca hacernos dudar de la Iglesia”, nos advierte el prelado. Se trata pues de un llamado a la conversión y a la esperanza, en plena sintonía con el Mensaje de Fátima. Sostiene el cardenal: “permaneced serenos y confiados como la Virgen y san Juan al pie de la Cruz […] A pesar de la violencia de los ataques que pueda sufrir, la Iglesia no morirá. Es la promesa del Señor, y su palabra es infalible”. Plinio Corrêa de Oliveira, al formular un paralelo entre el hijo pródigo y nuestra época, comentó el momento crucial en que “su espíritu embotado por el vicio adquirió nueva lucidez y su voluntad nuevo vigor, en la meditación de la situación miserable en que había caído. Tocado por la gracia, se encontró frente a la gran alternativa: arrepentirse o perseverar en el error”. El hijo pródigo escogió el bien. ¿Nos estaremos aproximando a ese momento? En medio del caos y de la confusión en que vivimos, aparecen por doquier señales precursoras de un resurgimiento. Un ejemplo: lo que algunos publicistas llaman, despectivamente, “marketing de la nostalgia”. En realidad, aquella propaganda que explota las nostalgias del pasado nos está revelando profundas tendencias sociales y religiosas del futuro. Sobre este interesante asunto versa el Tema del Mes, al que se ofrece de cicerone nuestro colaborador y amigo Luis Dufaur. En Jesús y María, El Director
|
Nostalgias del Pasado Tendencias sociales y religiosas del futuro |
|
Nuestra Señora de Pötsch El Stephansdom, la bella y venerable catedral de san Esteban, edificada hace más de 700 años, es el símbolo de la ciudad de Viena y uno de los más expresivos monumentos góticos que aún restan en la Austria de hoy... |
|
Marsella: las iglesias están en peligro Marsella, ciudad con un rico patrimonio católico, ve cómo sus iglesias se deterioran bajo el peso del tiempo y de la indiferencia. Mientras que la basílica de Notre-Dame de la Garde, monumento emblemático de Marsella, se beneficia de una restauración de 2,47 millones de euros, no puede decirse lo mismo de los demás edificios religiosos de la ciudad... |
|
El auténtico ecumenismo, según Pío IX Queridos hijos nuestros y venerables hermanos, es menester recordar y reprender nuevamente el gravísimo error en que míseramente se hallan algunos católicos, al opinar que hombres que viven en el error y ajenos a la verdadera fe y a la unidad católica pueden llegar a la eterna salvación... |
|
Plinio Corrêa de Oliveira, cultivó desde su infancia, los más excelentes valores cristianos En estas líneas, intenté dar algunos trazos de cómo Plinio, desde niño, ya respiraba valores contra-revolucionarios. Con los años, él creció ultramontano— como eran llamados en el siglo XIX los católicos antiliberales y fieles al Papado—, monarquista, antimodernista, católico en todas sus manifestaciones. Con la lectura de autores como De Bonald, Donoso Cortés, Veuillot, y de numerosos santos como San Pío X, él explicitó y formuló de modo sistemático sus teorías, su Weltanschauung(visión del universo), aunque todas ellas ya existían en su alma en estado germinal. ¿Cómo esta germinación fue posible en una ciudad moderna, incrustada en el Nuevo Mundo? ¿Por una gracia especialísima de la Santísima Virgen? Ciertamente sí. Pero ello nos lleva a otras consideraciones: si Dios suscitó una personalidad como la del Dr. Plinio, ¿no será esto una primera gracia y un primer paso para un cambio radical en el rumbo de los acontecimientos? ¿No estará próxima la restauración de la civilización cristiana?... |
|
Un solo corazón y una sola alma Cuán dichosos son los esposos que pueden decir: “¡Nos hemos amado por nuestras ideas; no hemos visto sino a Dios, y nos hemos unido para servirle mejor!”. Tal es el amor cristiano... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino