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Un estado de espíritu elevado, opuesto al prosaísmo de las cosas
Plinio Corrêa de Oliveira Denomino “europeización” a la comprensión de lo que Europa tiene de bonito y la adopción del estado de espíritu del europeo. No sería una mera valorización de lo que hay en Europa, sino la adquisición de un modo de ser inspirado en lo europeo. Los europeos buscan organizar la vida de modo bello, con valores positivos. En sus casas, por ejemplo: si hay una ventana disponible, ellos colocan un jarrón con geranios; si hay un jardincito, plantan flores con diseños hermosos; teniendo un hermoso panorama, aparecen artistas para verlo, pintarlo, fotografiarlo; comentan el panorama y se extasían con él; se exponen cuadros con las pinturas. Todo aquello está impregnado en la cultura del pueblo. Los latinoamericanos, sin embargo, al contrario de esa impostación de alma, generalmente no toman las cosas con ese estado de espíritu del europeo, incluso teniendo panoramas realmente bellos. Si adquiriesen ese estado de espíritu, quedarían con apetencia de ese tipo de placer intelectual. Muy distinto de la apetencia por la politiquería, por la sensualidad, por la hinchada desenfrenada en el deporte... Son defectos contra los cuales se deben luchar. ¿Hay en ello un sentido religioso? Lo hay, evidentemente, pues las cosas magníficas de la naturaleza nos han sido dadas por la Providencia para elevarnos a Dios. Son imágenes de la sublimidad de Él. Es evidente que la posición de cierre, de no tener el alma abierta en relación a lo sublime, lleva a las personas hacia lo que es prosaico. Por lo tanto, representa un ceguera voluntaria ante la imagen de Dios puesta por Él en su creación. Tal cerrazón a los aspectos sublimes de las cosas representa, sustancialmente, algo antirreligioso.
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Notre Dame de París ¡Restauren la catedral tal como era! |
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“Dios está contento con vuestros sacrificios” Los tres niños se encontraban en la estrecha calle de Aljustrel comentando sus aventuras, cuando Lucía se fijó que casi bajo sus pies desnudos había un rollo grande de soga. Lo cogió descuidadamente, pero su aspereza le arañó en el brazo. Esto le sugirió una idea: —¡Mirad! ¡Esto hace daño! Podemos hacer un cinturón con la soga y ofrecer este sacrificio a Dios... |
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La indiferencia religiosa Entendemos por indiferentes a los que no se ocupan de religión alguna... |
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San Simplicio Según el Liber Pontificalis —Libro de los Pontífices, que contiene las biografías de los Papas, desde san Pedro hasta Esteban V, en el siglo XV—, Simplicio era hijo de Castino, ciudadano de Tívoli, en la provincia de Roma, región del Lacio, nacido en dicha ciudad en un año incierto... |
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Dios, que da la llaga, da el bálsamo para sanarla La Divina Providencia tiene sus caminos, inescrutables para los que no tienen fe. A veces parece probar desproporcionadamente a las personas que hacen todo lo posible por serle fieles y seguir sus mandamientos... |
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La crucifixión y muerte de Jesucristo Jesús, abrumado bajo el peso de su carga, cayó penosamente en el camino. El cortejo se detuvo un momento para levantarlo, lo que dio ocasión a los verdugos para maltratarle... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino