Verdades Olvidadas El demonio: el gran mentiroso

La tentación de Cristo, Félix Joseph Barrias, 1860

El influjo nefasto del demonio y de sus secuaces es habitualmente ejercitado a través del engaño, la mentira y la confusión. Así como Jesús es la Verdad (cf. Jn 8, 44), el diablo es el mentiroso por excelencia. Desde siempre, desde el inicio, la mentira ha sido su estrategia preferida. No hay lugar a dudas de que el diablo tiene la capacidad de atrapar a muchas personas en las redes de las mentiras, pequeñas o grandes. Engaña a los hombres haciéndoles creer que no tienen necesidad de Dios y que son autosuficientes, sin necesitar ni la gracia ni la salvación. Logra engañar a los hombres amortiguando en ellos, e incluso haciendo desaparecer, el sentido del pecado, sustituyendo la ley de Dios como criterio de moralidad por las costumbres o consensos de la mayoría. Persuade a los niños para que crean que la mentira constituye una forma adecuada para resolver diversos problemas, y de esta manera se forma entre los hombres, poco a poco, una atmósfera de desconfianza y de sospecha. Detrás de las mentiras, que llevan el sello del gran mentiroso, se desarrollan las incertidumbres, las dudas, un mundo donde ya no existe ninguna seguridad ni verdad, y en el cual reina, en cambio, el relativismo y la convicción de que la libertad consiste en hacer lo que da la gana. De esta manera no se logra entender que la verdadera libertad consiste en la identificación con la voluntad de Dios, fuente del bien y de la única felicidad posible.

 

* Cardenal Jorge A. Medina Estévez, Prefecto de la Congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos, Presentación oficial de El Nuevo Rito de los Exorcismos, Sala de Prensa de la Santa Sede, 26 de enero de 1999.

‹ Palabras del Director Nº 210 – Junio de 2019 – Año XVIII FRANCIA: Hija primogénita de la Iglesia ›
FRANCIA: Hija primogénita de la Iglesia ›
‹ Palabras del Director Nº 210 – Junio de 2019 – Año XVIII



Tesoros de la Fe N°210 junio 2019


Notre Dame de París ¡Restauren la catedral tal como era!
Junio de 2019 – Año XVIII El demonio: el gran mentiroso FRANCIA: Hija primogénita de la Iglesia Notre Dame de París, la luz y las llamas “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” – I La Santa Misa: ¿actualización de la Última Cena o renovación incruenta del Santo Sacrificio del Calvario? Europeización



 Artículos relacionados
El Islam, según Don Bosco Mahoma propagó su religión no con milagros o con la persuasión de las palabras, sino por la fuerza de las armas. Religión que, favoreciendo toda suerte de libertinajes, en un corto espacio de tiempo hizo de Mahoma jefe de una formidable banda de salteadores...

Leer artículo

Nuestra Señora de la Cabeza Inclinada “Unsere Liebe Frau mit dem Geneigten Haupt!” (Nuestra Señora de la Cabeza Inclinada). Así es conocida en toda Austria la milagrosa imagen encontrada en Roma (1610)...

Leer artículo

¿Es lícito el matrimonio de un católico con alguien que no lo es? Para recibir la gracia sacramental del matrimonio no es necesario tener la intención expresa de recibir un sacramento; basta la intención de contraer un casamiento válido. Sin embargo, el matrimonio es un sacramento de los vivos, es decir, debe ser recibido en estado de gracia santificante, y quien se casa en estado de pecado mortal puede estar haciéndolo válidamente, aunque comete un sacrilegio...

Leer artículo

Verdadera Historia Un negro de Guinea, ajeno de toda instrucción en el arte de pintar, dirigida su mano de superior impulso, en el enlucido de polvo y estiércol de una antigua pared, pintó la soberana imagen de Cristo crucificado, y las de su Santa Madre dolorosa, y penitente Magdalena arrodillada al pie de la cruz. Cuanto aquella salió excelente y acabada en los primores del arte, tanto más carecían las otras de esa perfección. La pared que sirvió de tabla a la pintura, era de los corrales de la casa huerta de Diego Teves Manrique, confinante con la cofradía de negros angolas y otras castas, que había en el valle llamado vulgarmente Pachacamilla, cerca de la puerta occidental por donde se sale al camino del Callao...

Leer artículo

Conversión del duque de Gandía Isabel de Portugal, la esposa del emperador Carlos V, que había cautivado con su belleza física y espiritual a toda la corte castellana, fallecía en Toledo el 1 de mayo de 1539 con solo 36 años de edad. Debía ser enterrada en la Capilla Real de Granada...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino