¿Qué tengo yo, Señor Jesús, que tú no me hayas dado? ¿Qué sé yo, que tú no me hayas enseñado? ¿Qué valgo yo, si no estoy a tu lado? ¿Qué merezco yo, si a ti no estoy unido? ¡Perdóname los yerros que contra ti he cometido! Pues me creaste sin que lo mereciera; y me redimiste sin que te lo pidiera. Mucho hiciste en crearme, mucho en redimirme, y no serás menos generoso en perdonarme. Pues la mucha sangre que derramaste y la acerba muerte que padeciste, no fue por los ángeles que te alaban, sino por mí y demás pecadores que te ofenden. Si te he negado, déjame reconocerte; si te he injuriado, déjame alabarte; si te he ofendido, déjame servirte; porque es más muerte que vida, la que no está empleada en tu santo servicio. Amén.
P. Mateo Crawley-Boevey SS CC (1875-1961)
|
El Santo Rosario ¿Cómo rezarlo bien y sin distracciones? |
|
Las opiniones falsas y los vicios corruptores deben ser reprimidos Existe el derecho de propagar en la sociedad, con libertad y prudencia, todo lo verdadero y todo lo virtuoso para que pueda participar de las ventajas de la verdad y del bien el mayor número posible de ciudadanos... |
|
San Juan Gualberto La vida de san Juan Gualberto, que transcurrió en el siglo XI, fue escrita por el abad del monasterio de Strumi en 1092, un año antes de su canonización... |
|
San Roque de Montpellier: Modelo de caridad y confianza A fines del siglo XIII y comienzos del XIV la ciudad de Montpellier, hoy francesa, pertenecía al reino de Mallorca, de la casa real de Aragón. El gobernador de la ciudad, Juan, cuya esposa Liberia era también de ilustre familia, gozaba de todo el prestigio del cargo y de buena fortuna. Pero no tenían hijos. Con mucha fe, importunaron al cielo para obtenerlos y fueron oídos... |
|
Chenonceau: el castillo cisne La impresión que causa el castillo de Chenonceau, a primera vista, ¡es de entusiasmo!... |
|
Bienes del alma en la vida popular Si bien la intención del escultor haya sido la de representar a gente del campo de Judea, en la época del nacimiento de Nuestro Señor, andrajosa, como muchas veces lo eran los pastores en Oriente, no obstante, los tipos humanos, las fisonomías, los gestos y los modos de ser que plasmó en su obra corresponden a personas del ambiente que rodeaba al artista... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino