Verdades Olvidadas Oración al Señor Crucificado

¿Qué tengo yo, Señor Jesús, que tú no me hayas dado?

¿Qué sé yo, que tú no me hayas enseñado?

¿Qué valgo yo, si no estoy a tu lado?

¿Qué merezco yo, si a ti no estoy unido?

¡Perdóname los yerros que contra ti he cometido!

Pues me creaste sin que lo mereciera;

y me redimiste sin que te lo pidiera.

Mucho hiciste en crearme, mucho en redimirme,

y no serás menos generoso en perdonarme.

Pues la mucha sangre que derramaste

y la acerba muerte que padeciste,

no fue por los ángeles que te alaban,

sino por mí y demás pecadores que te ofenden.

Si te he negado, déjame reconocerte;

si te he injuriado, déjame alabarte;

si te he ofendido, déjame servirte;

porque es más muerte que vida,

la que no está empleada en tu santo servicio.

Amén.

 

P. Mateo Crawley-Boevey SS CC (1875-1961)

Palabras del Director Nº 214 – Octubre de 2019 – Año XVIII La encíclica Humanæ Vitæ y la revolución sexual
La encíclica Humanæ Vitæ y la revolución sexual
Palabras del Director Nº 214 – Octubre de 2019 – Año XVIII



Tesoros de la Fe N°214 octubre 2019


El Santo Rosario ¿Cómo rezarlo bien y sin distracciones?
Chambord, un castillo de ensueño Educación de la docilidad Octubre de 2019 – Año XVIII Oración al Señor Crucificado La encíclica Humanæ Vitæ y la revolución sexual ¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María? Santa María Francisca de las Cinco Llagas Subiaco, la gruta de san Benito



 Artículos relacionados
Los santos mártires de Gorcum Después de que Lutero rompió con la Iglesia, su revolución religiosa fue contaminando toda Europa como una erisipela. Surgieron entonces otros “reformadores”, como Calvino, que tuvieron mayor o menor suceso en sus rebeliones...

Leer artículo

El sacrificio indispensable El sacrificio que se exige a la generación actual no es el de la sangre; la muerte no es el supremo peligro al que tiene que enfrentarse el joven de hoy, sino la vida misma...

Leer artículo

Vida natural y orgánica, existencia artificial y mecánica Una sala con proporciones inteligentemente calculadas: bastante alta y bastante ancha como para dar al mismo tiempo las impresiones armónicamente contrarias de intimidad y desahogo...

Leer artículo

Jesús perdona a la Magdalena María Magdalena pertenecía a una rica familia de Betania. Tenía un hermano llamado Lázaro, y una hermana llamada Marta, ambos de mucha­ virtud. Ella, sin embargo, se dejó alucinar por el mundo y se volvió una pecadora pública. Movida por la gracia divina, fue a pedir perdón de sus culpas al Salvador...

Leer artículo

La grandeza de darse por entero El ave de rapiña desciende en picada con todas sus fuerzas, el pico hacia delante, la mirada fija, las garras en una actitud a la vez agresiva pero vigilante, con la posibilidad de desviarse y luego atacar en mejores circunstancias...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino