Verdades Olvidadas Oración al Señor Crucificado

¿Qué tengo yo, Señor Jesús, que tú no me hayas dado?

¿Qué sé yo, que tú no me hayas enseñado?

¿Qué valgo yo, si no estoy a tu lado?

¿Qué merezco yo, si a ti no estoy unido?

¡Perdóname los yerros que contra ti he cometido!

Pues me creaste sin que lo mereciera;

y me redimiste sin que te lo pidiera.

Mucho hiciste en crearme, mucho en redimirme,

y no serás menos generoso en perdonarme.

Pues la mucha sangre que derramaste

y la acerba muerte que padeciste,

no fue por los ángeles que te alaban,

sino por mí y demás pecadores que te ofenden.

Si te he negado, déjame reconocerte;

si te he injuriado, déjame alabarte;

si te he ofendido, déjame servirte;

porque es más muerte que vida,

la que no está empleada en tu santo servicio.

Amén.

 

P. Mateo Crawley-Boevey SS CC (1875-1961)

Palabras del Director Nº 214 – Octubre de 2019 – Año XVIII La encíclica Humanæ Vitæ y la revolución sexual
La encíclica Humanæ Vitæ y la revolución sexual
Palabras del Director Nº 214 – Octubre de 2019 – Año XVIII



Tesoros de la Fe N°214 octubre 2019


El Santo Rosario ¿Cómo rezarlo bien y sin distracciones?
Chambord, un castillo de ensueño Educación de la docilidad Octubre de 2019 – Año XVIII Oración al Señor Crucificado La encíclica Humanæ Vitæ y la revolución sexual ¿Cómo rezar bien el rosario en honor a la Virgen María? Santa María Francisca de las Cinco Llagas Subiaco, la gruta de san Benito



 Artículos relacionados
Belle Époque Esplendores y contradicciones Transcurrida entre 1870 y 1914, fue una época brillante, en la cual lamentablemente el mito del progreso generó nuevos estilos de vida, incompatibles con la moral, el esplendor y la cortesía...

Leer artículo

Remedio seguro contra la “coronafobia” El coronavirus domina los noticieros del mundo, provocando una psicosis rara vez vista en los tiempos modernos...

Leer artículo

Conversar con Dios es tarea fácil y agradable Hemos dicho que es grande error manifestar desconfianza en nuestras relaciones con Dios y comparecer siempre ante su divino acatamiento como aparece en la presencia de su señor el esclavo tímido y vergonzoso, temblando de miedo. Pero todavía el error es mucho mayor si creemos que el conversar con Dios causa tedio y amargura...

Leer artículo

Pedro niega a Jesús Por temor de que lo condenaran a la misma pena que a su Maestro, lo negó Pedro tres veces en casa de Caifás, asegurando que ni siquiera le conocía...

Leer artículo

Nuestra Señora de la Cabeza Inclinada “Unsere Liebe Frau mit dem Geneigten Haupt!” (Nuestra Señora de la Cabeza Inclinada). Así es conocida en toda Austria la milagrosa imagen encontrada en Roma (1610)...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino