¿Qué tengo yo, Señor Jesús, que tú no me hayas dado? ¿Qué sé yo, que tú no me hayas enseñado? ¿Qué valgo yo, si no estoy a tu lado? ¿Qué merezco yo, si a ti no estoy unido? ¡Perdóname los yerros que contra ti he cometido! Pues me creaste sin que lo mereciera; y me redimiste sin que te lo pidiera. Mucho hiciste en crearme, mucho en redimirme, y no serás menos generoso en perdonarme. Pues la mucha sangre que derramaste y la acerba muerte que padeciste, no fue por los ángeles que te alaban, sino por mí y demás pecadores que te ofenden. Si te he negado, déjame reconocerte; si te he injuriado, déjame alabarte; si te he ofendido, déjame servirte; porque es más muerte que vida, la que no está empleada en tu santo servicio. Amén.
P. Mateo Crawley-Boevey SS CC (1875-1961)
|
El Santo Rosario ¿Cómo rezarlo bien y sin distracciones? |
|
¿Qué motiva a un pastor bautista a abandonar su religión y entrar en la Iglesia Católica? ¿Qué llevaría a un pastor bautista con una larga trayectoria a abandonar su religión e ingresar en la Iglesia Católica, que antes rechazaba?... |
|
Cristianismo y sabores Cuando Plinio Corrêa de Oliveira narraba los acontecimientos que tuvieron lugar en São Paulo a principios del siglo pasado —era el tiempo de su infancia—, nos llamaban especialmente la atención los hábitos sociales de aquella época... |
|
Conversar con Dios es tarea fácil y agradable Hemos dicho que es grande error manifestar desconfianza en nuestras relaciones con Dios y comparecer siempre ante su divino acatamiento como aparece en la presencia de su señor el esclavo tímido y vergonzoso, temblando de miedo. Pero todavía el error es mucho mayor si creemos que el conversar con Dios causa tedio y amargura... |
|
San Mateo Mateo, “hijo de Alfeo”, como dice san Marcos (2, 14), se llamaba también Leví, por la costumbre que tenían los hebreos de un segundo nombre, como Saulo y Pablo... |
|
El despertar de un pueblo, en los confines de Europa Como tantos de nosotros que residimos en Europa, a menudo me pregunto, con cierta tristeza, sobre el evidente declive de la fe cristiana en nuestras sociedades. Nuestras iglesias se están vaciando, nuestras tradiciones están desapareciendo y una cierta letargia parece paralizar los corazones... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino