Elegancia, distinción, clase, superioridad Plinio Corrêa de Oliveira Alguien podría mirar un cedro y no darse cuenta de que posee un diseño arquitectónico, comparable a una inmóvil “coreografía” de hojas. Se caracteriza por una elegancia, una distinción, una clase, en fin, una superioridad que, elevándose desde el suelo hacia el cielo, da la impresión de decir: “Me elevé tan magnífico por los aires, que pasé a ser una belleza integrante del cielo. Yo, cuya oscura semilla nació y germinó en las profundidades también oscuras de la tierra. Mirad mi base: es una columna. Mirad esta columna y veréis que ella penetra intrépidamente tierra adentro. No reniego de mi pasado. Si es verdad que enfrento tantas tempestades, tantas ráfagas; que soy resistente al sol más brillante; que desafío a los hombres y vivo más que ellos; y, en mi longevidad más que secular, puedo decirle al hombre que me acaba de plantar: ¡duraré más que tú!; es verdad también que todo esto estaba contenido en una primera semilla, en un primer brote que fue clavado en tierra. Ese elemento contenía en sí toda mi belleza, contenía toda mi longevidad, contenía toda mi dignidad. Todo lo que en mí está hecho para la luz ha germinado en las oscuridades del suelo, y he aquí que me alzo, más alto que las construcciones que me rodean, más venerando que el pasado de todos los hombres que descansan bajo mi sombra. ¿Quién soy yo? Soy el cedro. ¿Cualquier cedro? No, ¡el cedro del Líbano! De ese Líbano cantado en las Sagradas Escrituras, obra de Dios alabada por el mismo Dios”. * * * Si imaginásemos un cedro magnífico que fuera capaz de pensar y de hablar, y que en determinado momento un experimentado agricultor introdujese su pala en la tierra cerca de la raíz de ese árbol y fuese hasta aquel bulbo inicial, lo separase sin daño del propio vegetal, y se lo presentase, el cedro se inclinaría espontáneamente hasta el suelo y diría:
“¡Oh Patriarca, tú eres mi causa! Tu contenías en ti mismo todo aquello de lo que yo soy la explicitación. Hay en ti una ciencia, una sabiduría de la cual yo nací. Hay una forma de conocimiento en ti que me llevará decenas de años, o aún siglos para adquirir. Si bello es el pensamiento explícito, qué bello es también el pensamiento cuando rueda dentro del espíritu, aún sin explicitación, pero conteniendo ya toda su riqueza en la búsqueda de la luz. Si es bello el efecto que se despliega, qué bello es también ese efecto cuando duerme oscuramente en la causa. Si es bello ser un cedro
|
Milagros Eucarísticos Confirman la presencia de Nuestro Señor Jesucristo |
|
El viejo y el nuevo espíritu de la hospitalidad La hospitalidad es tan antigua como la propia humanidad. Desde que el hombre empezó a viajar por la Tierra ha necesitado un lugar donde alojarse... |
|
El altar de san Ignacio de Loyola en la iglesia de Il Gesù La fotografía nos muestra el altar de la iglesia de los jesuitas en Roma, Il Gesù, que es un templo religioso de incalculable valor, muy hermoso y célebre, construido entre 1568 y 1584... |
|
En Francia, creciente oposición al aborto Francia fue uno de los primerospaíses europeos en legalizar el aborto. En 1975, el gobierno de centroderecha de Jacques Chirac, con el apoyo de la izquierda, aprobó la legalización de la interruption volontaire de grossesse (interrupción voluntaria del embarazo)... |
|
El Acuario Una vez visité un acuario en el que cada pez permanecía en su área. Me sorprendió lo sensibles que se mostraban en relación a cualquier cosa que se encontraba en el camino de su incesante y ocioso andar a través de su medio líquido... |
|
Nuestra Señora de los Milagros y Virtudes Rennes, capital de la antigua región de Bretaña, recoge en el rico bagaje de su historia días de gloria y de oprobio. Los anales de esta localidad remontan su memoria a la época anterior al cristianismo, puesto que en el lugar donde hoy se encuentra la ciudad ya existía otra. Fue conquistada por Craso—miembro del primer triunvirato romano— en el siglo I a. C... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino