Ved, hermanos, cómo, en beneficio de la salud temporal, se suplica al médico; cómo, si alguien enferma hasta perder la esperanza de continuar en vida… ¿acaso se avergüenza, acaso siente reparos en arrojarse a los pies de un médico muy cualificado y lavar con lágrimas sus huellas? Y si el médico le dice: “A no ser que te ate, te queme, te saje, no podrás curar”, ¿qué responderá? “Haz lo que quieras, con tal que me cures”. ¡Con qué ardor desea una salud efímera, de unos pocos días! Por ella acepta ser atado, sajado, cauterizado, custodiado para que no coma lo que le agrada, no beba lo que le apetece, ni siquiera cuando le apetece. Lo sufre todo para morir más tarde, ¡y no quiere sufrir un poco para nunca morir! Si te dijera Dios, que es el médico celeste por encima de nosotros: “¿Quieres sanar?”, ¿qué le dirías tú sino: “Quiero”? Quizá no lo dices porque te crees sano, siendo esta tu peor enfermedad. Imagínate ahora dos enfermos: uno que, con lágrimas, suplica a un médico y otro que, en su enfermedad, perdida la mente, se mofa de él. El médico, a la vez que da esperanza a quien llora, llora por el que se mofa de él. ¿Por qué? Porque su enfermedad es tanto más peligrosa cuanto que se considera sano.
San Agustín de Hipona, Sermón 80, El poder de la oración (Mt 17, 18-20), in https://www.augustinus.it/spagnolo/discorsi.htm.
|
Conmemoración de los Fieles Difuntos(2 de Noviembre) ¡Por la misericordia de Dios, descansen en paz! |
|
Cuando los hombres se alejan de Dios, se corrompen las costumbres y decae la propia civilización Cuando se rompen los vínculos que atan al hombre a Dios, que es el legislador y juez supremo y universal, no queda sino la apariencia de una moral meramente profana, o como ellos dicen, de una moral independiente que hace caso omiso de la Razón eterna y de los preceptos divinos... |
|
San Diego de Alcalá El sacerdote e historiador Pedro de Ribadeneyra SJ, al narrar la vida de fray Diego, llama la atención al hecho de que en las órdenes religiosas, “especialmente en la del seráfico padre san Francisco, ha habido tantos religiosos legos que han florecido con extremada santidad”... |
|
San Cesáreo de Arlés San Cesáreo de Arlés es probablemente el santo de los siglos V y VI más estudiado y sobre el que existe una bibliografía más abundante en nuestros días. Según Compitum —un sitio web dedicado a investigaciones y novedades sobre la Antigüedad romana y la latinidad— Cesáreo fue “un hombre lleno de fuego, un predicador incansable, el más prolijo del mundo latino después de san Agustín”... |
|
La cruz y la gloria Felices los que sufren persecuciones por amor a la justicia. Esta bienaventuranza, la última en su categoría es la primera en la estima, y la considero como la suprema felicidad de la vida presente... |
|
No puede tener a Dios por Padre, quien no tenga a la Iglesia por Madre Perfectamente conocéis los innumerables y en verdad funestísimos daños que redundan en la sociedad cristiana y civil del pestífero error del indiferentismo. De aquí proviene el abandono casi total de las obligaciones para con Dios en quien “vivimos, nos movemos y existimos” (Hch 17, 28)... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino