Estimados amigos: La celebración de Corpus Christi, una de las mayores fiestas litúrgicas de la Iglesia, se conmemora este año el día jueves 11 de junio (en muchos lugares, por no ser feriado, se traslada al domingo siguiente). Circunstancia relevante sobre la cual versa el Tema del Mes. Al instituir la Eucaristía en la última cena con los apóstoles —en la víspera de su Pasión y Muerte— Nuestro Señor Jesucristo quiso manifestar su inconmensurable amor por los hombres, mediante este sacramento. El cual le permitiría permanecer en este mundo y estar sensiblemente presente, bajo la apariencia de las Sagradas Especies (el pan y el vino). El origen de la fiesta de Corpus Christi se remonta al siglo XIII, cuando santa Juana de Cornillón, un alma predilecta, recibió de Dios una revelación sobre la conveniencia de establecer en la Iglesia una fiesta dedicada a glorificar al Santísimo Sacramento. El admirable y famoso “Milagro Eucarístico de Bolsena”, ocurrido en aquella ciudad italiana, representó un poderoso impulso para difundir la conmemoración de Corpus Christi en la Iglesia universal. En efecto, mediante la bula “Transiturus de hoc mundo”, del 11 de agosto de 1264, el Papa Urbano IV extendió a todo el orbe católico la fiesta del Cuerpo de Cristo. Al redactar estas breves líneas, ruego a Jesús Sacramentado —hoy en día tan ofendido, despreciado y olvidado— que conceda a mis queridos lectores la gracia de recibirlo sacramentalmente, con las debidas disposiciones, por ocasión de la próxima fiesta del Corpus Christi. Y que ni la pandemia del coronavirus, ni interferencia alguna sea obstáculo para ello. Deseándoles una provechosa lectura de este y de los demás artículos que componen el presente número, me despido cordialmente. En Jesús y María, El Director
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El Santísimo Sacramento La Solemnidad del Corpus Christi |
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El pecado hace desgraciados a los pueblos Ciertamente que Dios nunca ni por nada abandona a su Iglesia; por lo cual nada tiene esta que temer de la maldad de los hombres. Pero no puede prometerse igual seguridad a las naciones cuando van degenerando de la virtud cristiana... |
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Parábolas de las diez vírgenes y el rico Epulón Para animarnos a mirar con solicitud todo aquello que atañe a nuestra salvación, el Salvador propuso la parábola de las diez vírgenes, de la siguiente manera: El reino de los cielos es semejante a diez vírgenes, que salieron con sus lámparas a recibir al esposo y a la esposa. Cinco de ellas eran necias y cinco prudentes... |
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Risas intempestivas de los padres y una moraleja Un destacado escritor francés refiere la siguiente anécdota de un colega: “A la edad de cinco años cometió cierta travesura. Su madre, que estaba pintando, le hizo marchar de su taller, como penitencia, y cerró tras sí la puerta. Detrás de esta empezó el niño a pedir perdón y a prometer que no lo volvería a hacer, empleando los tonos más serios y sinceros... |
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Subiaco, la gruta de san Benito Las fotos nos presentan una vista actual del lugar de la famosa gruta en la que san Benito vivió durante muchos años en la soledad. Este lugar tan bendecido fue el punto de partida de la civilización cristiana, mientras ella florecía en Europa occidental... |
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