Estimados amigos: El 2020 y el 2021 podrán ser estigmatizados como los años de la pandemia. Mientras que el coronavirus surgido en la China comunista se difundía por toda la faz de la tierra, los medios de comunicación y las redes sociales se encargaron de esparcir el pánico. Ciertos expertos consideran que el pavor colectivo ha sido peor que la propia enfermedad, acarreando innumerables traumas psicológicos. Personas con diversas morbilidades (cánceres, problemas pulmonares, cardíacos, etc.), por temor al contagio, abandonaron sus exámenes médicos de rutina y desistieron de sus tratamientos en clínicas y hospitales. Podrían haberse curado, pero muchos terminaron muriendo… de miedo a morir. Las drásticas medidas de confinamiento han tenido como consecuencia el incremento del desempleo y de la pobreza en muchas regiones. También hubo quienes se enriquecieron y otros que lo seguirán haciendo, a costa de los demás. Sin embargo, el daño causado no solo afectó a los cuerpos, sino también a las almas. En lo espiritual, las medidas extremas y los protocolos sanitarios ocasionaron el cierre de iglesias y la suspensión de los sacramentos; con el consentimiento, incluso complacencia, de ciertas autoridades eclesiásticas. La asistencia religiosa fue así negada a muchos fieles católicos, abandonados en un momento en que más la necesitaban. Antes de vislumbrar el final de esta pesadilla, volvamos nuestras almas a Dios, a quien tanto hemos ofendido con nuestros pecados, y acatemos sus Mandamientos, con lo cual obtendremos mejores días, aunque sean más arduos. Pidamos a Nuestra Señora de Lourdes, a quien veneramos particularmente en este mes, que obtenga de su Divino Hijo salud para los enfermos, consuelo para los afligidos y bienaventuranza eterna para nuestros difuntos. En Jesús y María, El Director
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Sta. Bernadette Soubirous La vidente de la Virgen de Lourdes |
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En la lucha contra el jefe del orgullo sigamos al Príncipe San Miguel El 29 de setiembre, la Santa Iglesia celebrará la fiesta de san Miguel Arcángel. En el pasado, esta fecha estuvo marcada por la piedad de los fieles... |
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¿Cómo pudo el Movimiento Litúrgico favorecer el menoscabo de la devoción al Sagrado Corazón? Fue muy oportuno que el lector haya suscitado el asunto, pues soy también un entusiasta de Dom Guéranger. Leo con frecuencia sus Instituciones litúrgicas y, más aún, El Año Litúrgico —con los comentarios a las fiestas de cada día—, que en ocasiones me sirven de inspiración para el sermón. El problema es que, bajo la misma denominación, se acostumbra designar indistintamente dos movimientos cuyas motivaciones y principios fueron muy diferentes y, en amplia medida, hasta opuestos... |
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Confesiones y reprimendas, narradas por la hermana Lucía Pasando, una de las tardes de domingo, por delante de su casa, con Francisco y Jacinta, [mi madrina] nos llamó diciendo... |
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Santa Teresa de Lisieux Pionera de la “pequeña vía” Para un lector superficial de la Historia de un Alma, santa Teresita (1873-1897) fue una “santita” que vivió en un mar de rosas y apenas tuvo la desdicha de perder a su madre a los cuatro años de edad y de morir prematuramente. La iconografía romántica enfatiza esta idea presentándola como una monjita buena, sonrojada y risueña, sosteniendo un crucifijo y un mazo de rosas; una caricatura edulcorada, que más favorece a una piedad falsa y sentimental. Lo cual contrasta totalmente con las fotografías auténticas que de ella poseemos... |
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Urge una encíclica que condene la “teoría de género” El término género se refiere a las dos categorías, masculina y femenina, en que se dividen los seres humanos y la mayoría de los seres vivos en función de las diferencias anatómicas y fisiológicas de los órganos reproductivos y las características sexuales secundarias... |
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