Palabras del Director Febrero de 2022 – Año XXI

Estimados amigos:

El 11 de febrero de 1858, hace exactamente 164 años, se dio la primera aparición de la Virgen María a una niña de catorce años llamada Bernadette Soubirous. Entre el 11 de febrero y el 16 de julio de aquel año, la Santísima Virgen se apareció dieciocho veces a santa Bernadette en la gruta de Massabielle, que para entonces era un descampado junto al cauce del Gave de Pau, en la ciudad francesa de Lourdes.

El 25 de marzo, en su decimosexta aparición, ante la reiterada petición para que revelara su nombre, la Madre de Dios le dijo a la pastorcita en dialecto local: “Que soy era Immaculada Councepciou”, es decir, “Yo soy la Inmaculada Concepción”, confirmando de un modo extraordinario el dogma que el beato Pío IX había proclamado en Roma cuatro años atrás, el 8 de diciembre de 1854.

Desde entonces, Lourdes se ha convertido en un lugar de peregrinación por excelencia y personas de todo el mundo acuden a la gruta para rezar, bañarse y beber de las aguas de un manantial descubierto por santa Bernadette, y recibir de Dios la curación del cuerpo o del alma.

Para seguir profundizando en el contenido de estas célebres apariciones marianas, presentamos como Tema del Mes un artículo de nuestro amigo y colaborador Luis Dufaur titulado Confianza en María Inmaculada aun cuando todo parezca perdido, con nuevas reflexiones sobre el acontecimiento de Lourdes, que espero sean del agrado y provecho de todos nuestros lectores.

Asimismo, podrán disfrutar de un variado menú de lecturas entre las que se destacan los artículos sobre san Francisco de Fátima (1908-1919), el pastorcito de la Santísima Virgen; el hallazgo del gran hospital en la Jerusalén del tiempo de las Cruzadas; y, el porqué de los diversos colores de los paramentos con que el sacerdote se reviste para la Santa Misa.

En Jesús y María,

 El Director

‹ El primer gran hospital nació con las Cruzadas y estaba en Jerusalén El pecado hace desgraciados a los pueblos ›
El pecado hace desgraciados a los pueblos ›
‹ El primer gran hospital nació con las Cruzadas y estaba en Jerusalén



Tesoros de la Fe N°242 febrero 2022


Lecciones de Lourdes Confiar aun cuando todo parezca perdido
El primer gran hospital nació con las Cruzadas y estaba en Jerusalén Febrero de 2022 – Año XXI El pecado hace desgraciados a los pueblos Confianza en María Inmaculada aun cuando todo parezca perdido De las penas del Infierno San Francisco de Fátima ¿Por qué los paramentos son de diferentes colores? El Palacio de la Señoría de Florencia La Salve en la gruta de Lourdes



 Artículos relacionados
¿Ha cambiado la Iglesia Católica su enseñanza sobre la transexualidad? Los defensores del transgénero argumentan que la “identidad de género” de una persona como hombre o mujer no tiene por qué coincidir con su sexo biológico. Si alguien siente una “incongruencia” entre su autopercepción psicológica y su cuerpo —“disforia de género”—, debería poder armonizarse adecuando su cuerpo a la identidad deseada...

Leer artículo

La peregrinación, camino de la Tierra al Cielo La peregrinación es una de las prácticas más antiguas de la tradición católica, una imagen viva de nuestro recorrido hacia la patria celestial...

Leer artículo

San Simeón el Estilita El término “estilita” proviene del término “stylos”, columna, en griego. La vida de san Simeón está tan al margen de todas los criterios de santidad que, si no tuviéramos fuentes fidedignas, sería difícil concebirla...

Leer artículo

Un cuadro visto como documento social de una época El personaje principal de este cuadro que se conserva en el Museo de Versalles es el rey Luis XVI, mucho antes de que estallara la Revolución de 1789. El artista Nicolas André Monsiau lo retrata en una sesión con el conde de La Pérouse, un importante navegante y explorador francés, Jean François de Galaup (1741-1788), oficial de la marina, a quien el rey confió la misión de emprender grandes viajes de descubrimiento científico alrededor del mundo...

Leer artículo

Las voces de todas las criaturas ¡Oh!, si tuvieses oídos para entender las voces de las criaturas, sin duda verías cómo todas ellas a una te dicen que ames a Dios...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino